El diputado de Vox Melilla y portavoz del Grupo Mixto, José Miguel Tasende, llevará al pleno del próximo viernes, día 27 de junio, las deficiencias en la limpieza de los barrios de Melilla y preguntará al Gobierno si está asumiendo su deber de vigilar el cumplimiento del contrato público.
“En Batería Jota e Ibáñez Marín los vecinos sufren la acumulación de basura y de mobiliario doméstico en torno a los contenedores. En el barrio Victoria, especialmente en Ciudad de Málaga, hace falta tomar medidas urgentes contra los malos olores que dejan la orina y las heces de perros en las aceras. Esto no es un problema puntual. Pasa lo mismo en la calle Mar Chica, del barrio del Real, y en las calles aledañas al Hospital Comarcal”, señaló Javier Diego, coordinador del Grupo Parlamentario y secretario de Vox Melilla.
Ante las reiteradas quejas vecinales, el Grupo Parlamentario preguntará en el pleno por la labor fiscalizadora de la Consejería de Medio Ambiente y de la Policía Local. “En Melilla tenemos un problema de civismo grave, pero también tenemos escasez de papeleras y unas ordenanzas municipales que a veces parece que solo existen para ser consultadas en Internet. No es cuestión de multas porque no vamos a promover la acción recaudatoria de la Ciudad. Ya bastantes impuestos tenemos los españoles, pero la llamada de atención podría funcionar. Al menos hay que intentarlo. Hay que tomar medidas para evitar la acumulación de colillas y plásticos en la playa; los chicles en aceras y las botellas lanzadas por las ventanas de los turismos”, dijo.
En opinión de Diego, Melilla tiene un problema crónico de falta de limpieza que si bien ha experimentado una leve mejoría respecto a la legislatura pasada, sigue sin ser suficiente para que tengamos una ciudad que destaque por la limpieza de sus barrios. Melilla no es sólo el centro. Melilla es también Batería Jota, El Real, El Tesorillo, el barrio de la Victoria e Ibáñez Marín”, insistió.
Para el coordinador del Grupo Parlamentario de Vox Melilla, la solución pasa por controlar que se cumple el pliego de condiciones del contrato de limpieza viaria; que tenemos los trabajadores necesarios, en las condiciones laborales pactadas y con los recursos materiales que necesitan. “Si no tenemos agua en los grifos, difícilmente vamos a tenerla para el baldeo de las calles. El agua es nuestro talón de Aquiles. Tenemos calles de Melilla que no saben lo que es el baldeo”, insistió.
En este sentido, Javier Diego pide a la Ciudad que asuma sin complejos su labor fiscalizadora porque las adjudicaciones públicas se pagan con el dinero de todos los contribuyentes y hay que vigilar que se cumple lo pactado y lo pagado. No con la intención de multar, sino con la de reclamar la calidad del servicio que se contrata”, concluyó.









Si, por favor, revisar, que tenemos una ciudad demasiado bonita para que este tan llena de mierda por culpa de algunos cerdos que carecen de educación.