El melillense Abdel Mohamed denuncia la retirada del servicio de comedor escolar de sus hijos tras una cita mantenida en el Centro de Servicios Sociales Virgen del Carmen, ubicado en el barrio de Corea. El afectado asegura sentirse “desamparado” por la situación y critica duramente el trato recibido por parte de varias trabajadoras sociales del centro, reclamando la intervención urgente de la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública.
Según ha relatado a este medio, acudió recientemente a una cita para renovar la ayuda del comedor escolar y durante la revisión de su expediente una trabajadora social detectó varios movimientos bancarios en su cuenta. Abdel sostiene que dichos ingresos no corresponden a dinero propio, sino a cantidades enviadas temporalmente por otras personas para realizar transferencias, mediante Bizum.
Este padre melillense asegura que todos esos movimientos están "perfectamente justificados" y que el dinero “entraba y salía” de la cuenta de forma inmediata, ya que únicamente actuaba como intermediario para ayudar a otras personas que no podían realizar determinadas transferencias.
“Ella dice que he tenido ingresos y que ese dinero me lo he gastado yo, cuando está todo enviado y justificado”, lamenta el afectado, quien insiste en que nunca utilizó esas cantidades para beneficio personal.
Según explica, actualmente sus únicos ingresos proceden de la prestación por dependencia de uno de sus hijos, una ayuda que ronda los 315 euros mensuales. Además, afirma que está pendiente de comenzar a percibir el Ingreso Mínimo Vital, cuya aprobación, según ha asegurado, ya ha sido confirmada.
En este sentido, sostiene que únicamente solicitaba mantener el comedor escolar durante el resto del mes de junio, hasta empezar a cobrar dicha prestación. Sin embargo, denuncia que la renovación fue rechazada por la trabajadora social encargada de tramitar su expediente.
Abdel Mohamed ha señalado directamente a las trabajadoras del Centro de Servicios Sociales Virgen del Carmen, ubicado en la zona de Corea. De hecho, asegura que existe un "malestar generalizado" entre los usuarios del comedor escolar que acuden a dicho centro.
“Todo el mundo se queja del trato que reciben allí. Las del centro de Las Palmeras sí que saben trabajar, pero las de Corea, ninguna".
Asimismo, sostiene que no es la primera vez que atraviesa una situación similar. De hecho, denuncia que son ya 3 veces las que ha encontrado "impedimentos" para renovar el servicio de comedor. Además, asegura que anteriormente tuvo que presentar reclamaciones para conseguir una solución administrativa e incluso a través de un comunicado por redes sociales.
“Cuando estuve la última vez me recriminó que ya me lo había renovado en otras dos ocasiones y que no tenía que haberme renovado el comedor, para que aprendiese ¿Para qué lo hizo entonces? ¿No sería porque tengo ese derecho?”.
Además de cuestionar la decisión adoptada sobre el comedor escolar, Abdel critica la forma en la que, según ha denunciado, fue tratado durante su cita. Asegura sentirse cansado de “tener que demostrar constantemente” su situación económica y considera que no se ha valorado correctamente la documentación presentada.
Por ello, ha solicitado públicamente que su caso llegue tanto al director General de Servicios Sociales, José Antonio Castillo, como a la consejera en funciones, Fadwa Abdelhadj, reclamando que se revise el funcionamiento de este Centro y la actuación de las trabajadoras sociales.
Este medio ha tratado de ponerse en contacto con la consejera para obtener una valoración de este caso. Sin embargo, hasta el momento de esta publicación, no ha sido posible.
Llamamiento a la ciudadanía
Por otra parte, también ha querido hacer un llamamiento a otros ciudadanos melillenses que se consideren afectados por situaciones similares para que expongan públicamente sus experiencias y se sumen a esta reclamación.
“Que la gente pierda el miedo y cuente lo que está pasando”.
En este sentido, propone incluso la posibilidad de organizar una concentración frente a la Consejería, para denunciar públicamente las dificultades que, según asegura, sufren muchas familias vulnerables cuando acuden a solicitar ayudas sociales.
A pesar de su malestar, el denunciante insiste en que su principal preocupación son sus hijos y poder garantizarles recursos básicos como el comedor escolar, mientras logra estabilizar su situación económica.
En definitiva, Abdel Mohamed espera que su testimonio sirva para abrir un debate sobre la atención social y las dificultades que atraviesan numerosas familias en Melilla.








