Hace justo un año, repostar en Melilla era muchísimo más barato. Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y del Boletín Petrolero de la Unión Europea correspondientes a junio de 2025, la gasolina 95 rondaba los 1,18 euros por litro y el gasóleo se situaba en niveles similares, convirtiendo a la ciudad autónoma en el territorio con los carburantes más económicos del país. Doce meses después, los precios han aumentado en torno a 25 céntimos por litro, una subida del 22% que responde a la evolución de los conflictos internacionales y al encarecimiento del petróleo durante buena parte del último año.
A pesar de ello, Melilla continúa ocupando una posición privilegiada respecto al resto de España. Mientras la gasolina 95 se mueve actualmente en la ciudad alrededor de los 1,44 euros por litro, en la Península supera los 1,50 euros de media. La diferencia sigue siendo favorable para los conductores melillenses, aunque ya no alcanza los más de 30 céntimos por litro que se registraban en algunos momentos de 2025.
La diferencia es más evidente en el gasóleo A que ronda los 1,39 euros en Melilla y en España supera los 1,60 euros. Esto significa que un conductor melillense paga aproximadamente siete céntimos menos por cada litro de gasolina y más de veinte céntimos menos por cada litro de diésel.
La explicación continúa estando en el régimen fiscal especial de Melilla. La ausencia del IVA y la aplicación del IPSI permiten que los carburantes mantengan precios más bajos que en el resto del territorio nacional. Esta ventaja fiscal sigue siendo uno de los principales factores que explican por qué llenar el depósito en Melilla resulta más económico que hacerlo en cualquier provincia peninsular.
Traducido a cifras más fáciles de entender, llenar un depósito de 50 litros de gasolina cuesta en Melilla cerca de 72 euros, mientras que en la media nacional el mismo repostaje supera los 75 euros. En el caso del diésel, la diferencia es todavía mayor, ya que un depósito completo puede costar más de diez euros menos que en muchas provincias peninsulares.
Los expertos recuerdan que el precio de los carburantes depende de numerosos factores que van mucho más allá de la realidad local. La cotización internacional del petróleo, los costes logísticos, los impuestos y las decisiones de los grandes países productores influyen directamente en el precio final que aparece en los surtidores.
Atentos a cada céntimo
Taxistas, repartidores, transportistas y autónomos son quienes siguen con mayor preocupación la evolución de los combustibles. Para muchos de ellos, una diferencia de apenas cinco céntimos por litro puede representar cientos de euros a final de año.
En una ciudad donde gran parte de los desplazamientos se realizan en vehículo privado, cualquier variación acaba teniendo repercusiones en la economía doméstica. Por ello, muchos conductores continúan consultando aplicaciones especializadas y comparadores de precios antes de repostar.
No obstante, una de las características del mercado melillense es la escasa diferencia entre estaciones de servicio. A diferencia de lo que ocurre en numerosas provincias españolas, donde pueden encontrarse variaciones de hasta 20 o 30 céntimos por litro, en Melilla los precios suelen mantenerse muy homogéneos.
El acuerdo entre EE.UU e Irán
La noticia que podría cambiar la tendencia de las próximas semanas llega desde Oriente Medio. El reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán ha provocado una reacción inmediata en los mercados internacionales, con importantes descensos en el precio del petróleo.
Tras conocerse el acercamiento entre ambos países y la reapertura de rutas estratégicas para el transporte de crudo, el barril Brent registró caídas superiores al 4 %, situándose en niveles que no se veían desde hace dos meses. Los analistas consideran que la reducción de la tensión geopolítica disminuye el riesgo sobre el suministro mundial de petróleo y favorece una mayor estabilidad de los mercados energéticos.
Aunque los efectos no son inmediatos en las estaciones de servicio, históricamente las bajadas sostenidas del crudo suelen acabar trasladándose al consumidor final con algunas semanas de retraso. Por ello, diversos expertos consideran probable que los carburantes experimenten nuevos descensos durante las próximas semanas si se consolida el acuerdo entre Washington y Teherán y continúa la caída del petróleo.
Por el momento, Melilla mantiene una posición privilegiada respecto al resto de España. Los conductores siguen pagando menos por llenar el depósito que la mayoría de los ciudadanos del país y, si la situación internacional evoluciona favorablemente, podrían encontrarse próximamente con una noticia aún mejor: repostar podría volver a ser más barato antes de que termine el verano.








