El Día Internacional del Yoga se vivirá un año más en Melilla con una sesión al aire libre guiada por Maribel Landeira, creadora del proyecto Yoga Land. Organiza la Comunidad Hindú de Melilla y colaboran la Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor y la Fundación Melilla Monumental. El escenario propuesto, que gustó mucho en ediciones anteriores, es el Fuerte de Victoria Chica.
La cita tendrá lugar el sábado 20 de junio a partir de las 19:30 horas. El objetivo es promover la salud, el bienestar y la convivencia a través de la práctica milenaria. La entrada es gratuita y libre hasta completar aforo. El único requisito es llevar ropa cómoda y esterilla al encuentro. Una de las novedades es la implicación de la Embajada de la India en Madrid, lo que dotará al evento de cierto carácter nacional e internacional.
Forma parte de los objetivos del Gobierno del país asiático: consolidar el yoga no solo como un modo de hacer ejercicio físico, sino también como “una herramienta global de medicina preventiva, paz y armonía”, comentan desde la Comunidad Hindú. Es por ello que están dando respaldo a las actividades convocadas en nuestro país por este día, que fue reconocido oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2014 bajo petición de la India.
En realidad, se celebra el 21 de junio coincidiendo con el solsticio de verano, “un momento asociado a la luz y la renovación”. Pero en la ciudad autónoma, se ha adelantado al sábado 20 para facilitar la asistencia del público. El lema del 2026 es “Yoga para un envejecimiento saludable”. Frente a lo que se opina popularmente, el yoga no va de hacer posturas difíciles. “Es todo lo contrario”, expresa Landeira.
“Más bien se trata de aprender a escucharse, de respirar mejor, de reducir el estrés y de habitar el cuerpo desde una mayor presencia”. El yoga, en su opinión, no hace que las preocupaciones o enfermedades desaparezcan de forma milagrosa. Pero sí puede conseguir “reducir el estrés en el momento en que nos paramos”. Es una invitación a reflexionar sobre el cuidado de la salud física, mental y emocional a lo largo de la vida.
En este sentido, cuando dejamos de poner el piloto automático “y habitamos el cuerpo, es cuando empiezan a aparecer los beneficios”. El lema viene a reivindicar que es una práctica apta para todas las edades y personas independientemente de la experiencia previa o su condición física. Mejora la movilidad, el equilibrio, la respiración, la concentración y la gestión del estrés.
“Cada vez vivimos más años, pero el reto yo creo que no es solo vivir más, sino vivir mejor”. Es, en definitiva, comprender que se puede “envejecer de forma saludable para seguir conectados a la vida”. La palabra “yoga” significa, además, unión. En la ciudad, es una oportunidad estupenda para crear puentes entre culturas y comunidades. “Es para todas las edades, para todos los cuerpos independientemente de la religión o la cultura”.
Dejando a un lado clichés como que el yoga es muy complicado, aburrido o solamente para mujeres, la creadora de Yoga Land manifiesta que cada vez son más las personas que se interesan por esta disciplina. “Es un evento para celebrar la vida”, asegura. La sesión se adaptará a todos los niveles y habrá sorpresas en el Fuerte de Victoria Chica, con unas vistas espectaculares al monte Gurugú, Melilla la Vieja, el mar y los acantilados.
No se requiere inscripción previa y el acceso será estrictamente por orden de llegada. En otros años, la participación ha sido maravillosa, afirma Maribel Landeira. El enclave seleccionado suele estar cerrado al público y se abre para eventos puntuales. “Tiene un encanto y una magia especial”. La organización invita a los melillenses a subir al Fuerte el próximo sábado para vivir una tarde de convivencia y de conexión humana mediante la práctica del yoga.









