La explanada de San Lorenzo saldrá a licitación pública por 10.361.717,14 euros. El espacio, de 3.818 metros cuadrados, permitirá levantar un edificio con una superficie total edificable de 19.090 metros cuadrados. El proyecto obliga a destinar el 40% al uso hotelero y el 60% restante al residencial.
Así lo ha anunciado este jueves el consejero de Fomento, Miguel Marín, tras la comisión celebrada por la Consejería que él dirige. El expediente contempla cinco acuerdos. La aprobación de la licitación mediante procedimiento abierto, los pliegos económicos y administrativos, las prescripciones técnicas, el precio de salida y un plazo de tres meses para presentar ofertas.
Marín ha defendido que se trata de un “proyecto de ciudad” que puede generar actividad económica, empleo y nuevas oportunidades. También ha agradecido el trabajo realizado durante meses por el director general de Vivienda, Patrimonio y Urbanismo, José Luis Matías, al frente de un expediente que el consejero ha definido como “complejo” y “extenso”.
Más plazas hoteleras
Uno de los principales objetivos es aumentar la capacidad hotelera de Melilla. Marín ha asegurado que son ya muchos los fines de semana en los que los establecimientos no disponen de habitaciones libres.
El consejero ha puesto como ejemplo el Campeonato de España de Ciclismo celebrado recientemente en la ciudad. Según ha explicado, hubo personas interesadas en acudir que no pudieron hacerlo por falta de plazas hoteleras y otras tuvieron que alojarse en Nador. “Eso no podemos permitirlo”, ha señalado.
La parcela de San Lorenzo permitirá construir un hotel de cuatro estrellas o superior con unas 153 plazas. Una incorporación que, según Marín, ayudará a que Melilla pueda acoger más eventos, congresos y grupos de visitantes.
Unas 100 viviendas
El 60% restante del espacio podrá destinarse a vivienda. Marín ha calculado que podrían construirse en torno a un centenar de viviendas privadas.
El consejero ha relacionado esta necesidad con el crecimiento de empresas tecnológicas en Melilla y la llegada de nuevos trabajadores y creadores de contenido que buscan determinados perfiles de vivienda.
Pero también ha defendido el impacto que tendrá la construcción sobre otros sectores. Carpinteros, electricistas, fontaneros, empresas de materiales, tiendas de muebles o establecimientos de electrodomésticos son algunos de los negocios que, según ha explicado, se beneficiarían de la actividad. “Cuando se construyen viviendas, se activan distintos sectores”, ha resumido.
A esto se suma otro ingreso para las arcas públicas. Marín ha destacado que, vía IPSI, un mínimo del 10% de la inversión que se realice en el hotel y las viviendas quedará en la ciudad.
Vivienda protegida
El consejero también ha respondido a las críticas de Coalición por Melilla sobre el destino del dinero de la subasta. Marín ha señalado que el expediente establece que el 100% de los ingresos obtenidos se destinará a inversiones. Por eso, ha asegurado que los más de diez millones de euros podrían dedicarse también a vivienda protegida.
Marín ha defendido además el plan del Gobierno para impulsar más de 1.000 viviendas protegidas durante la legislatura "en distintas áreas, sectores y barrios de nuestra ciudad". Ha recalcado que algunas de ellas ya han empezado su construcción e insiste en que el objetivo es "impulsar las promociones, no entregar las llaves", antes de que termine el mandato.
Y ha cargado contra CpM por reclamar ahora más vivienda pública. Ha recordado los años de gobierno compartido con el PSOE y ha reprochado que durante aquella etapa no no pusieron "ni un solo ladrillo".
Tres subastas desiertas
La explanada de San Lorenzo ya salió a subasta en tres ocasiones anteriores, pero quedó desierta. En aquellas convocatorias el espacio estaba destinado exclusivamente a viviendas.
Ahora el Gobierno ha cambiado el planteamiento para introducir también el uso hotelero. Primero habrá que adjudicar el terreno y, después, comenzar los trámites y las licencias necesarias para desarrollar el proyecto.
Marín ha avanzado, además, que el Ejecutivo trabaja con la Casa del Gobernador y otros espacios públicos de Melilla la Vieja para crear un paquete que pueda ofrecerse a la iniciativa privada y facilitar la construcción de un futuro complejo hotelero.
La comisión ya ha aprobado el expediente. El siguiente paso será su aprobación definitiva en Pleno y, después, la convocatoria pública de la subasta. El Gobierno espera que haya inversores interesados.
La apuesta es doble. Más camas para recibir visitantes y más vivienda para quienes quieran vivir y trabajar en Melilla. Y todo ello, según Marín, con la idea de seguir haciendo crecer la economía de la ciudad.








