La directora provincial de Educación, Elena Fernández Treviño, ha anunciado que en las próximas semanas los centros educativos públicos y concertados de Melilla contarán con un refuerzo de 650 profesionales cualificados, de los cuales 410 se incorporarán ya durante la primera quincena de febrero, en el marco del Plan de Empleo impulsado por la Delegación del Gobierno.
Según ha explicado, se trata de un refuerzo “sin precedentes” que tendrá un impacto directo en el funcionamiento diario de los centros. El personal que se incorporará incluye maestros y maestras de Educación Infantil y Primaria, especialistas en Pedagogía Terapéutica e Inglés, técnicos de Educación Infantil, profesionales de Educación Social, integradores y mediadores, intérpretes de lengua de signos y auxiliares de conversación, entre otros perfiles, que se integrarán en el trabajo habitual de los equipos docentes y directivos.
Fernández Treviño ha señalado que esta ampliación de recursos humanos permitirá ofrecer una atención más personalizada al alumnado, especialmente a aquel que presenta mayores dificultades educativas, y supondrá también un apoyo directo al profesorado y a los equipos directivos. Ha subrayado que la distribución del personal se realiza de forma coordinada con los centros, tras detectar previamente sus necesidades y mantener reuniones preparatorias con las direcciones, que son quienes mejor conocen la realidad de cada comunidad educativa.
El refuerzo educativo representa casi la mitad del total de las contrataciones del Plan de Empleo y cumple una doble función: por un lado, mejora los servicios públicos y, por otro, ofrece oportunidades laborales a personas desempleadas, contribuyendo a la reducción del paro en la ciudad. Según indicó la directora provincial, aunque este personal no tiene carácter estructural, sí supone un apoyo esencial para el desarrollo de múltiples iniciativas educativas ya en marcha.
Durante su intervención, Fernández Treviño enmarcó esta medida dentro de una política educativa más amplia desarrollada en los últimos años, que ha incluido un aumento de la inversión, la creación de nuevos centros, la reducción progresiva de ratios y el refuerzo de las plantillas docentes. En este sentido, recordó la incorporación de más de 300 docentes a partir de 2020, que se mantienen actualmente vinculados a distintos programas educativos.
Asimismo, destacó el papel de iniciativas como PROA+, los programas de cooperación territorial en Lengua y Matemáticas, los convenios educativos y la mejora de la dotación digital en las aulas, con proyectos como las aulas ATECA y el Aula del Futuro. Todo ello, afirmó, se suma ahora al Plan de Empleo como un apoyo adicional al trabajo que ya desarrollan los centros educativos.
En relación con las ratios, la directora provincial indicó que Melilla cuenta actualmente con las ratios más bajas de su historia en Educación Infantil, y que se está trabajando para que en Primaria no se superen los 20-22 alumnos por aula en los próximos cursos. También avanzó que se están estudiando medidas para mejorar la situación en Secundaria.
En este contexto, Fernández Treviño se refirió también a los recientes episodios de violencia vinculados al ámbito educativo y, en concreto, a los hechos ocurridos en las inmediaciones del IES Rusadir, precisando que se produjeron fuera del recinto escolar, aunque en su entorno. Según explicó, desde la Dirección Provincial se actuó de forma inmediata, en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para garantizar la seguridad, especialmente ante la presencia de personas ajenas al centro en los momentos de entrada y salida del alumnado.
La directora provincial subrayó que el profesorado cuenta con el respaldo institucional de los equipos directivos, la inspección educativa y la propia administración, y recordó que la autoridad docente debe estar garantizada dentro de las aulas. En este sentido, insistió en que uno de los objetivos prioritarios del Ministerio y de la Dirección Provincial es la mejora del bienestar docente, que pasa tanto por el refuerzo de recursos humanos como por el apoyo ante situaciones de conflicto.
Fernández Treviño enmarcó estos episodios en un contexto social más amplio, aludiendo a una violencia de carácter sistémico, así como a niveles crecientes de polarización y crispación social que, en ocasiones, se trasladan a los centros educativos. Por ello, defendió la importancia de reforzar el trabajo preventivo desde las aulas mediante programas de convivencia, atención a la diversidad y colaboración con las familias, señalando que la mayoría de los conflictos se resuelven dentro de los propios centros a través de los protocolos establecidos y el trabajo diario de los equipos docentes.
La responsable educativa concluyó reiterando el compromiso del Gobierno con una educación pública de calidad como pilar fundamental para la igualdad de oportunidades y el futuro de Melilla, y destacó que la incorporación de estos profesionales permitirá reforzar la atención educativa en todos los centros de la ciudad, sin excluir ninguna etapa ni modalidad.








