Los sindicatos se han concentrado este jueves en toda España frente al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, así como ante las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno en todo el país, por unos servicios públicos de calidad, incrementos salariales, más empleo y mejora de las condiciones laborales de más de tres millones y medio de empleados públicos.
Según creen los sindicatos, que en Melilla se han concentrado frente a la Delegación del Gobierno, hay “una necesidad urgente de defender el Estado del Bienestar, amenazado por el progresivo deterioro de los servicios públicos”, lo que está provocando “situaciones indeseables” en sanidad, educación, servicios sociales, justicia y resto de sectores estratégicos, así como en la gestión diaria de los servicios públicos esenciales.
Así se puede apreciar, argumentan, por poner unos ejemplos, en “la indignación social ante los fallos sanitarios, el deterioro de las aulas, las catástrofes naturales, los incendios o las dificultades en el acceso a los trámites administrativos”.
Los sindicatos recuerdan que ya han protestado en reiteradas ocasiones por la falta de personal, el envejecimiento de las plantillas o la desmotivación, “que se traducen en el malestar de los usuarios”.
Por ello, han recordado al Ministerio, en palabras del presidente de CSIF en Melilla, Luis Escobar, que “se necesitan cambios profundos para la imprescindible transformación y modernización de los servicios públicos” y que, para ello, hay que empezar por revertir lo perdido en las últimas décadas.
Los sindicatos han exigido al Ministerio de Óscar López la “inmediata” reapertura de una mesa de negociación para garantizar los incrementos salariales y el aumento y la mejora del empleo público y de las condiciones laborales de esas más de tres millones y medio de personas.
Escobar, quien ha criticado “el retraso y la desidia” del ministro Óscar López, ha insistido en que es necesario recuperar, estabilizar y dignificar el empleo público, garantizar la subida salarial de 2025 y recuperar poder adquisitivo con un nuevo acuerdo plurianual en materia salarial y de empleo y, sobre todo, “rediseñar unas administraciones públicas dimensionadas al Estado del Bienestar, accesibles a la ciudadanía y de calidad”. Todo esto -ha dicho- no se puede hacer “con parches o políticas cortoplacistas”, sino negociando “con amplitud de miras” y tomando en serio a las organizaciones sindicales.
Según las cuentas de los sindicatos, los empleados públicos han perdido un 17 por ciento de poder adquisitivo en los últimos años. Tampoco se reponen, han lamentado, los efectivos y cada vez hay menos personal. Con una pérdida calculada de un 20 por ciento de efectivos en los próximos dos años, los sindicatos han alertado de que, si no se toman medidas por parte del Ejecutivo central, “esto va abocado a la externalización de los servicios, a dar peor calidad y a un mayor precio”. Por ello, dicen que no vale con reponer las bajas y las jubilaciones, sino que hace falta una oferta de empleo público que cubra todos los puestos que no se están cubriendo.
En Melilla hay unos 10.000 funcionarios -sin contar los empleados de la empresa privada que viven del erario público, unos dos tercios del total-, por lo que, según Escobar, “es importantísimo para la ciudad que se atienda esta reclamación”. Pese a todo, según han comentado, cada vez se van perdiendo más efectivos en la ciudad, por lo que el servicio es cada vez “peor” y se necesita “un cambio urgente”.
Los sindicatos, que han dirigido una carta al ministro Óscar López explicándole este problema, han decidido conceder un plazo a la Administración central para que se siente con ellos. De no ser así, tal como ha anunciado el presidente de CSIF en Melilla, lo que se ha hablado a nivel nacional es convocar “una gran manifestación” en Madrid en noviembre que todavía no tiene fecha. Si, aun así, el ministro siguiera sin sentarse a negociar con ellos, tomarían la medida más drástica: la huelga.








