Ocho de los once acusados en el juicio por la operación antiterrorista que desarticuló en octubre de 2022 un grupo que operaba en la Mezquita Blanca de Melilla negaron este martes ante la Audiencia Nacional haber captado a jóvenes y menores para el yihadismo y se manifestaron en contra de todo tipo de violencia, según ha hecho público la agencia EFE.
La Audiencia Nacional reanudó esta semana el juicio a los once detenidos en aquella operación de la Policía Nacional, en la que fue desarticulado un grupo que actuaba en el entorno de la mezquita de Assalam, conocida popularmente en Melilla como Mezquita Blanca. La Fiscalía pide para los acusados penas de entre 9 y 15 años de prisión por captar a jóvenes, algunos menores de edad, para convertirlos en "soldados de Alá" e incitarles a cometer atentados yihadistas, incluso animándoles a morir como mártires.
El principal acusado, Amin H.A., señalado por la Fiscalía como líder del grupo y al que se le piden 11 años de prisión, aclaró que no era imán sino un jatib, es decir, un predicador encargado de dirigir la oración del viernes. Aseguró que se limitaba a dar charlas y que nunca adoctrinó a nadie en el yihadismo.
Además, afirmó que se encuentra en el banquillo por haberse negado a colaborar con agentes del Centro Nacional de Inteligencia y de la Guardia Civil. "No conozco a delincuentes ni a gente mala y ahora estoy aquí comiéndome esto", declaró.
También prestó declaración Rachid A.A., para quien la Fiscalía solicita la pena más elevada, 15 años de prisión. Este acusado ya fue condenado en otra causa por enviar combatientes yihadistas a Mali. Negó que el grupo existiera para adoctrinar en el yihadismo o preparar atentados.
La fiscal le preguntó por un vídeo en el que se le ve junto a otros acusados y varios niños en la zona de Los Pinares de Rostrogordo el 22 de enero de 2022. Rachid A.A. explicó que se trataba de una excursión para celebrar las clases de corán de la mezquita, en la que los niños, entre ellos sus propios hijos, entonaron cánticos relacionados con los textos religiosos. Un policía que declaró en sesiones anteriores había señalado que Rachid A.A. llegó a ser considerado "una amenaza para la seguridad" por la posibilidad de que su radicalización derivara en alguna acción o instigara a jóvenes y menores.
Jamal A.A., con una petición de 9 años de prisión, reconoció haber grabado y difundido en YouTube sermones de Amin H.A., pero negó que su intención fuera adoctrinar en el yihadismo. "No pienso que occidente sea mi enemigo y no legitimo la yihad violenta", afirmó.
Por su parte, Nabil Ch.A., que se enfrenta a la misma pena, admitió haber editado vídeos de esos sermones para los canales de la Mezquita Blanca en YouTube y Facebook, aunque aseguró que no se inspiró en producciones del Estado Islámico y que se aseguraba de que los contenidos no fueran radicales ni incitaran al odio.








