El Boletín Oficial del Estado ha publicado este martes la declaración de impacto ambiental desfavorable para el proyecto de ampliación exterior del puerto de Melilla, al considerar que las obras supondrían un daño significativo e irreversible sobre la Patella ferruginea, una especie en peligro de extinción de la que el dique norte del puerto alberga una de las mayores poblaciones reproductoras del mundo.
El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha rechazado ese diagnóstico y ha anunciado que el Gobierno de Melilla se pronunciará próximamente.
La resolución, firmada el 27 de mayo por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica, concluye que las medidas propuestas por la Autoridad Portuaria no ofrecen garantías suficientes para prevenir, corregir o compensar los impactos negativos identificados.
El expediente llevaba en tramitación desde 2018, cuando la Autoridad Portuaria de Melilla remitió la solicitud a través de Puertos del Estado. El proyecto contemplaba la construcción de una explanada de 25 hectáreas protegida por un dique de 2.400 metros de longitud, con dragados que alcanzarían los 5,7 millones de metros cúbicos de material. Las obras estaban previstas para ejecutarse en un plazo de cuatro años.
La lapa ferrugínea es considerada el invertebrado marino más amenazado de las costas rocosas del Mediterráneo occidental. Se estima que en el dique noreste del puerto de Melilla viven más de 24.000 ejemplares, lo que convierte a la ciudad en una de las seis o siete localidades del mundo donde la especie mantiene todavía una población reproductora viable.
La especie figura como "en peligro de extinción" en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y su régimen de protección ha sido uno de los principales obstáculos técnicos del expediente.
El consejero Ventura ha discrepado abiertamente de las conclusiones del informe. Ha argumentado que las intervenciones ya realizadas por la ciudad, como la construcción del paseo marítimo de Horcas Coloradas, no solo no redujeron la población de lapas sino que la aumentaron.
"Nosotros no tenemos un problema con la patela, nosotros producimos patela", ha afirmado, añadiendo que Melilla cuenta con un excedente de la especie y que ninguna actuación anterior ha supuesto una pérdida de ejemplares.
Ventura ha comparado la situación con la gestión del lobo en otras comunidades autónomas, defendiendo que la legislación ambiental debería adaptarse a las condiciones específicas de cada territorio. "Las leyes habría que hacerlas un poco más con sentido común", ha señalado, y ha reclamado que sea la Administración General del Estado quien aborde ese cambio normativo.
Sobre los próximos pasos, el consejero ha preferido no adelantar la posición oficial y ha indicado que el Gobierno de Melilla dará a conocer su respuesta en un plazo próximo.









Da la sensación, de que el Gobierno Central, le tiene ¡OJERIZAS!, a Melilla, según se desprende al vetar la ampliación del puerto, por las lapas ferruginosas, o si no, que se lo pregunten a otros Gobiernos del Plan de Desarrollo, a ver que le dicen, a lo mejor, es que padecen trastornos ¡Habrase visto!, casi igual Y ahora ¡Qué!, como se lucha contra esto. De la tecnología “NÁ” y de la IA menos aún, todo lo tienen difuminado al ser de letras.