Cristina García, una vecina de Melilla que sufrió un grave accidente practicando puenting, ha relatado en el programa Y ahora Sonsoles de Antena 3 las secuelas físicas, emocionales y profesionales que arrastra años después de una caída desde una altura equivalente a seis plantas, provocada por fallos en el equipo de seguridad.
Su testimonio ha salido a la luz a raíz de la muerte de María Eduarda Rodrigues, una joven brasileña de 21 años que falleció el pasado 13 de junio al ser lanzada al vacío sin cuerda durante una actividad de puenting en São Paulo.
Cristina ha explicado que durante el salto notó que algo no iba bien desde el primer momento. "El arnés me molestaba, en la parte derecha. Se cometieron varios errores, la verdad", ha señalado.
El arnés estaba mal colocado y la cuerda tenía demasiada longitud, lo que provocó que la caída fuera mucho más violenta de lo previsto. Tras el impacto, la melillense perdió el conocimiento en varias ocasiones antes de recibir atención médica. "Al caer al suelo estaba con la adrenalina hasta arriba y pensé que estaba bien, pero rápidamente me desmayé. Y nadie llamó al 112, ojo", ha recordado.
Cristina tuvo que subir una montaña caminando hasta llegar a urgencias, desvaneciéndose por el camino. El diagnóstico fue grave: riesgo de desprendimiento de retina, problemas en la mandíbula, el hombro destrozado y lesiones en la espalda. Las consecuencias del accidente se han extendido hasta hoy.
La melillense arrastra secuelas físicas que le impiden dormir con normalidad y que han condicionado su vida laboral. Siendo podóloga autónoma, tuvo que abandonar su profesión. Ahora se dedica a impartir formación en primeros auxilios, según ha explicado, "con todo el dolor de mi alma, porque tengo corazón de sanitaria".
A pesar de la dureza de su experiencia, la melillense ha querido encontrar un lado positivo. Ha reconocido que el accidente le ha hecho sacar "una mejor versión" de sí misma, aunque ha subrayado que el proceso ha sido "muy duro" tanto para ella como para sus hijas y su entorno más cercano.
El testimonio de Cristina ha cobrado especial relevancia tras la muerte de María Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven profesora de Educación Física de 21 años que falleció el sábado 13 de junio en el municipio de Limeira, en el estado brasileño de São Paulo, al ser lanzada desde el Puente del Esqueleto sin que la cuerda estuviera atada al arnés.
La familia de la joven no habla de accidente, sino de una "gravísima falla humana". Seis personas han sido detenidas y se ha confirmado que la empresa organizadora no contaba con autorización para desarrollar ese tipo de actividad.








