El presidente de Somos Melilla, Amín Azmani, ha denunciado este lunes que el Pantano de las Adelfas, con capacidad para más de 300.000 metros cúbicos, continúa desconectado de la red de distribución pese a haber costado millones de euros de dinero público, mientras la ciudad sufre nuevos cortes de suministro por la parada total de la planta desaladora para labores de mantenimiento.
Azmani ha calificado de "insufrible" e "insoportable" la crisis generada por las interrupciones del suministro, agravada esta semana tras el anuncio de la Consejería de Medio Ambiente de cortes generalizados por pruebas de alta y baja tensión en la desaladora. El diputado ha denunciado la "alarmante falta de explicaciones oficiales" sobre por qué esta reserva estratégica, ubicada en los Pinares de Rostrogordo, permanece sin conectar a la red.
El líder de la formación local ha rechazado con dureza el argumento del Gobierno de pedir "paciencia" a la ciudadanía y apostar por una segunda planta desalinizadora como única salida. "Es falso afirmar que no existen alternativas para evitar los cortes de agua durante las labores de mantenimiento", ha aseverado, recordando que una infraestructura de esas características debería haberse previsto hace más de una década, como ocurrió en Ceuta.
Para Somos Melilla, la falta de previsión, la ausencia de inversiones adecuadas y un mantenimiento deficiente han abocado a Melilla a una situación límite que castiga a miles de familias y visitantes. El partido señala el pantano como la solución inmediata y viable: un volumen de agua suficiente para garantizar el suministro durante averías, incidencias o paradas programadas.
Azmani ha concluido con un llamamiento directo a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, para que "aparten sus diferencias" y trabajen de inmediato en conectar el pantano a la red. Una medida que ha calificado de "fundamental, básica y esencial" para el acceso de la ciudadanía a un bien crítico.








