El consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, apuntó este martes a una chispa desprendida durante trabajos de soldadura como causa probable del incendio que el pasado domingo alcanzó cuatro naves del Polígono Industrial de Melilla. Ronda subrayó, no obstante, que la investigación oficial del siniestro está siendo llevada a cabo por la Policía Nacional y la Guardia Civil, por lo que la hipótesis no ha sido confirmada.
Según explicó el consejero, la chispa habría prendido en una acumulación de gases presentes en el interior de las instalaciones, lo que desencadenó un incendio de grandes proporciones. La alerta llegó al 112 a las 14:12 horas del domingo y los primeros efectivos del Parque de Bomberos se desplazaron de inmediato al lugar, donde encontraron una importante columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad.
Tras comprobar la magnitud del siniestro, fue necesario ampliar los medios y activar a más personal. En el operativo llegaron a participar 25 bomberos, apoyados por dos vehículos de altura, cinco camiones de bomberos y tres coches bomba. Junto a ellos, intervinieron también unos 12 agentes de la Policía Local distribuidos en seis vehículos policiales y seis agentes de movilidad, encargados de cortar los accesos al polígono y regular el tráfico en los alrededores.
Protección Civil completó el dispositivo de emergencias desplegado en la calle Jazmín. Las labores de extinción se prolongaron durante casi seis horas. Desde las 14:15 hasta las 20:00 horas, todos los cuerpos trabajaron de forma ininterrumpida para controlar el fuego.
Un retén de bomberos continuó durante toda la madrugada enfriando y vigilando la zona afectada para evitar cualquier reignición. Uno de los momentos más críticos de la intervención fue evitar que las llamas alcanzaran una nave con gran cantidad de neumáticos almacenados. "Si hubiera llegado a todos esos neumáticos, probablemente hoy seguiríamos extinguiendo el incendio", advirtió Ronda.
El correcto funcionamiento de los hidrantes del polígono resultó determinante para lograrlo: un vehículo de altura estuvo lanzando agua de manera casi continua durante cerca de tres horas y media, garantizando el suministro necesario en todo momento.
En total, el incendio afectó a cuatro naves industriales, una de las cuales quedó completamente calcinada y en muy mal estado. La zona permaneció acordonada durante toda la tarde por motivos de seguridad.
El consejero cerró su comparecencia con un agradecimiento expreso a todos los cuerpos intervinientes. Destacó la profesionalidad de los bomberos, de Protección Civil, de la Policía Local y de los agentes de movilidad, valorando su coordinación y su entrega hasta el último momento, sin poner, en sus propias palabras, ningún reparo ni ninguna pega.








