Arranquemos por una idea clara. Esto ya no va solo de mítines, ruedas de prensa o carteles. En Melilla la política también se juega deslizando el dedo. Y ahí hay un ranking que empieza a estar bastante claro. El mundo político de Melilla también se pelea por ganar likes. En los últimos años, los líderes locales han descubierto que Instagram, X, Facebook y TikTok son altavoces clave para llegar al ciudadano. Vamos a repasar quién destaca en cada bando, partido por partido, con datos actualizados.
Si hablamos de números, el político más veterano de la ciudad sigue mandando. Juan José Imbroda, presidente de Melilla y líder regional del Partido Popular, continúa siendo el político más seguido. Su presencia en Facebook, X e Instagram es sólida. Publica a diario, responde, opina y mantiene ese perfil institucional que ya todos reconocen.
Según datos recientes, su cuenta personal supera los 7.200 seguidores en X (Twitter) y unos 5.800 en Facebook, además de 2.000 en Instagram y otros 4.200 en TikTok. Esto sumaría casi 20.000 seguidores activos en sus redes, lo que lo convierte en el político melillense con más público enganchado.
Pero hay cambio de tendencia. Y se nota.
El Partido Popular de Melilla lleva tiempo sacando músculo digital. En las últimas semanas, el PP ha dado un pequeño giro. Sus vídeos ya no son los típicos cortes de declaraciones. Ahora hay ediciones más rápidas, música, subtítulos y un tono más cercano. Se nota que buscan enganchar a gente joven. No es casualidad. Han entendido que si no entras en el lenguaje de hoy, te quedas fuera.
Y les está funcionando.
Mientras tanto, en el otro lado del tablero, el PSOE también se ha puesto las pilas. Tarde, pero se han movido. Su cuenta en TikTok, psoe.melilla, ya suma unos 1.230 seguidores. No es una barbaridad, pero marca un cambio.
En general, el discurso socialista online es más institucional y temático. Denuncian discursos de odio y hablan mucho de vivienda o igualdad. Los socialistas, en particular, utilizan Instagram para dar un aire cercano a la militancia, pero su equipo admite que podrían mejorar su juego en redes más modernas.
Dentro del PSOE hay una excepción clara a ese tono más institucional. Riduan Moh juega en otra liga. Más joven y con otro código, entiende perfectamente cómo funcionan las redes hoy. Sus vídeos no son los típicos cortes políticos. Hay edición, ritmo, referencias actuales y, sobre todo, uso de memes y lenguaje digital que conecta rápido. Hace política, sí, pero envuelta en formatos que la gente consume a diario. Y eso se nota. Sus publicaciones se mueven mejor, generan más interacción y llegan con facilidad a un público que normalmente pasa de la política tradicional.
Aun así, siguen jugando en otra liga. Más institucional, menos viral. Les falta ese punto de chispa que sí tienen otros. Y ahí es donde aparece el gran protagonista.
Amín Azmani, de Somos Melilla, irrumpe en Tik-Tok y en menos de dos meses, su nueva cuenta ya acumula 3.073 seguidores, más de 13.500 me gusta y vídeos que alcanzan 177.700 visualizaciones. Son cifras muy por encima de lo habitual en política local. Pero más allá de los números, lo importante es el estilo.
Azmani no habla como político tradicional. Habla como cualquiera. Mira a cámara, usa tendencias, ironiza, critica y conecta. Sus vídeos se comparten. Se comentan. Se mueven. Y eso, en redes, es oro. Mientras otros informan, él comunica. Y hay diferencia.
En paralelo, su partido también empuja fuerte en TikTok. Ritmo alto, mensajes directos y contenido pensado para enganchar en segundos. Han entendido perfectamente el algoritmo. Y eso les ha colocado como referencia digital, al menos entre los más jóvenes.
Luego está Coalición por Melilla. Aquí el enfoque es distinto. Más clásico. Más centrado en barrio, en lo cercano. Su figura más reconocible sigue siendo Mustafa Aberchán, con una base de seguidores importante, sobre todo en Facebook y X.
Pero en TikTok van más lentos. Presencia hay, pero poca actividad. Y eso, hoy en día, pesa. En redes, si no apareces, no existes.
Algo parecido le ocurre a Vox en Melilla. Su discurso tiene fuerza en X, donde son bastante activos. Pero en plataformas visuales como Instagram o TikTok su impacto es limitado.
El único diputado, José Miguel Tasende, mantiene perfil, pero sin una comunidad destacada. Mucho mensaje político, poco contenido pensado para viralizar. Y eso marca diferencias. Porque aquí no solo cuenta lo que dices. Cuenta cómo lo dices.
En general, el Pleno de la Asamblea tiene varios perfiles activos. Pero pocos destacan de verdad. La mayoría sigue usando redes como tablón de anuncios. Y eso ya no basta. El ciudadano quiere otra cosa. Quiere cercanía, rapidez y, sobre todo, autenticidad. Por eso el ranking empieza a cambiar.
Imbroda sigue arriba. Por trayectoria, por constancia y por volumen. Pero el terreno está moviéndose. El PP se adapta. El PSOE despierta. CpM resiste. Vox se mantiene en su línea. Y mientras tanto, Azmani corre.
La política en Melilla ya no se entiende sin redes. Y quien no lo vea, llegará tarde. Porque hoy, antes que en la urna, muchos votos empiezan en la pantalla.









jajajajajajajajajaja. ¿Imbroda influencer? Si claro, el influencer de las barrigas agradecidas que se ha convertido en una lata vacía que bloquea a todo aquél que le desenmascara sus vergüenzas. La hora de irse está más cerca. Ya no hay un titular creíble de un tipo que te cuenta una cosa y hace la contraria.
Os falta Nueva Melilla… somos los segundos con lamas seguidores en redes de la ciudad.