Nueva Melilla, partido liderado por Mohamed Bussian, ha reclamado medidas de urgencia al Ministerio de Educación y Formación Profesional tras conocerse los resultados del último informe PISA, que sitúan a la ciudad a la cola de España y de la Unión Europea en lectura, matemáticas y ciencias. La formación califica la situación de "emergencia social" y denuncia una segregación educativa que, según sostiene, perjudica especialmente al alumnado de la comunidad musulmana y de habla amazigh.
Los datos del informe muestran a los estudiantes melillenses con 379 puntos en lectura, frente a los 451 de media nacional y los 459 de la Unión Europea. En matemáticas, la ciudad registra 395 puntos, por debajo de los 457 de España y los 463 europeos. En ciencias, Melilla obtiene 405 puntos, lejos de los 477 de la media nacional. A estas cifras se suma una tasa de repetición del 40,7%, casi el doble de la media española.
Nueva Melilla atribuye estos resultados a "años de desidia, falta de inversión estructural" y a una gestión que, a su juicio, perpetúa los llamados "centros gueto". El partido denuncia además que los alumnos con el tamazigt como lengua materna afrontan "una doble barrera cultural y lingüística" desde los tres años, lo que a su entender provoca un desfase que arrastran durante toda la escolarización y que deriva en mayor repetición y abandono prematuro.
La formación exige al Ministerio la puesta en marcha inmediata de un Plan de Choque Integral que incluya tres medidas: una zonificación escolar que reparta de forma equitativa al alumnado vulnerable entre centros públicos y concertados; el reconocimiento e integración del tamazigt en las primeras etapas educativas mediante programas piloto y la contratación de mediadores culturales; y una reducción "real y drástica" de las ratios de alumnado por aula.
Los resultados de Melilla en el informe PISA ya habían sido adelantados a comienzos de mes, cuando este medio informó de que la ciudad obtenía el peor resultado en ciencias de toda España. Sindicatos docentes como SATE-STEs y ANPE venían alertando desde enero de aulas saturadas y falta de personal y apoyos especializados, reclamando entonces una planificación educativa específica para la ciudad con plantillas reforzadas y ratios reducidas, demandas que ahora recoge también Nueva Melilla.








