Un grupo de familias usuarias del parque infantil de la Plaza de la Cruz Roja y de las zonas verdes adyacentes ha denunciado el asentamiento de una colonia felina a escasos metros del recinto de juegos. Según explican, uno de los puntos de alimentación se encuentra situado a 2-3 metros del parque, bajo una buganvilla, en un espacio de uso intensivo por parte de los niños de la Urbanización Jardines de la Duquesa, de barrios próximos y de alumnos del CEIP Velázquez a la salida del colegio.
Los usuarios sostienen que la ubicación actual de la colonia contradice el propio Plan de Colonias Felinas de la Ciudad de Melilla, elaborado por el Servicio de Veterinaria el 17 de febrero de 2023, que prohíbe expresamente la creación de nuevas colonias en centros educativos, centros sanitarios y parques infantiles por motivos de salud pública y protección animal.
Además, señalan que ese plan es anterior a dos normas posteriores: la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, y la Directriz Técnica sobre gestión de poblaciones felinas publicada en agosto de 2024 por la Dirección General de los Derechos de los Animales. Por ello, reclaman su actualización, con especial atención a la condición de Melilla como zona endémica de rabia.
Los denunciantes citan también el informe del Consejo General de Colegios Veterinarios de España sobre colonias felinas y control sanitario, de 2021, que recomienda una distancia mínima de 300 metros entre las colonias y espacios sensibles como centros educativos, centros sanitarios, residencias de mayores, guarderías y parques infantiles, una cifra muy alejada de los 2-3 metros que separan actualmente el punto de alimentación del parque.
Las familias han trasladado a la Ciudad Autónoma de Melilla una batería de preguntas que, afirman, requieren respuesta pública: si la colonia felina está debidamente identificada y autorizada; si se ha realizado una valoración de los riesgos sanitarios derivados de su ubicación; si los animales están esterilizados, marcados y vacunados contra la rabia; si los cuidadores que realizan la alimentación cuentan con la acreditación exigida por la normativa; quién autorizó el punto de alimentación junto al parque; si se ha valorado su traslado; y por qué no se han adoptado hasta ahora medidas correctoras o sancionadoras.
Los usuarios del parque piden a los representantes políticos de la Ciudad Autónoma, a la Consejería competente en materia de Políticas Sociales y Salud Pública y a los servicios veterinarios de Salud Pública que actúen "con responsabilidad, rigor y sentido común" y realicen una valoración objetiva de la situación.
En su escrito insisten en que la protección animal y la seguridad infantil no son objetivos incompatibles, y reclaman una gestión responsable de la colonia que garantice a la vez el bienestar de los gatos y el derecho de los niños a disfrutar del parque en condiciones de seguridad e higiene. Entre las medidas que solicitan figura el traslado del punto de alimentación, y de la colonia si fuera necesario, a un emplazamiento alejado de la zona de juegos infantiles.








