El IES Leopoldo Queipo ha acogido en Melilla la celebración de las jornadas “50 años de libertad y democracia”, una iniciativa que forma parte del programa nacional con el que se recuerda el medio siglo transcurrido desde el final de la dictadura. Esta actividad ha reunido a estudiantes, profesorado y ciudadanía en torno a un objetivo común, como es reflexionar sobre el valor de los derechos conquistados, promover el pensamiento crítico entre la juventud y combatir los discursos que idealizan el franquismo.
Durante la jornada se destacó la importancia de acercar a los jóvenes una visión fundamentada y rigurosa sobre el pasado reciente. Los ponentes insistieron en la necesidad de proporcionar herramientas educativas que permitan interpretar la historia y participar activamente en el fortalecimiento de la democracia. El encuentro fue inaugurado con un mensaje claro: los derechos y libertades no deben darse por garantizados, especialmente en un contexto donde resurgen discursos contrarios a los valores democráticos.
Una de las actividades centrales fue la mesa redonda “Desmontando bulos: con la dictadura no se vivía mejor”, moderada por el periodista de RTVE Raúl Prieto. En ella se abordaron temas como la represión del régimen franquista contra mujeres y minorías, la ausencia de derechos fundamentales durante ese periodo y la expansión de mensajes de odio en la actualidad.
También se proyectó la película “El maestro que prometió el mar”, que sirvió como punto de partida para un debate con el alumnado sobre la importancia del magisterio republicano y el papel de la educación en la construcción democrática. Esta reflexión se complementó con la intervención de un estudiante de Bachillerato del centro, premiado a nivel nacional por un trabajo sobre la democracia.
Los ponentes insistieron en que muchos de los discursos nostálgicos actuales no surgen de una convicción ideológica firme, sino de la falta de formación, el desconocimiento histórico o la influencia de dinámicas sociales vinculadas a la identidad y al entorno digital. Frente a ello, defendieron la pedagogía, la memoria activa y el debate como herramientas fundamentales para contrarrestar estas ideas y fomentar una ciudadanía crítica y comprometida.
La jornada concluyó con un mensaje compartido por todos los participantes: la democracia se construye cada día, y hacerlo implica recordar, dialogar y defender los valores que la sostienen.








