Actividad por el Día del Libro en el CEIP Pedro de Estopiñán. -Cedida-
La celebración del Día del Libro ha adquirido este año una dimensión más amplia en los centros educativos de Melilla, donde el 23 de abril se ha integrado dentro de una programación que se prolonga durante varios días y, en algunos casos, a lo largo de semanas completas. Lejos de limitarse a una conmemoración puntual, los colegios han articulado un conjunto de actividades que permiten trabajar la lectura desde diferentes enfoques, adaptándola a cada nivel educativo y combinándola con propuestas de carácter participativo, creativo y organizativo dentro del propio centro.
Durante esta semana, uno de los elementos comunes ha sido la presencia del grupo de cuentacuentos Yayamar, que ha desarrollado sesiones en distintos colegios de la ciudad. Su participación ha tenido lugar en centros como Encarna León y La Salle, y continuará en el CEIP Real, donde se incorporará a la programación prevista. Estas sesiones se estructuran en torno a la narración oral de historias, generando un espacio específico dentro de la jornada escolar dedicado a la escucha activa y al seguimiento del relato, en el que el alumnado se sitúa como receptor directo de la historia y participa en el desarrollo de la misma a través de la interacción propia de este formato.
En el CEIP Real, estas actividades se complementan con una propuesta que introduce una dimensión organizativa y participativa en torno a la lectura. El centro ha diseñado una yincana literaria dirigida al alumnado de cursos superiores, en la que los estudiantes deben recorrer distintos espacios del colegio —como aulas, biblioteca o pasillos— para enfrentarse a pruebas relacionadas con libros. La actividad se estructura como un itinerario en el que cada prueba requiere la participación del grupo, de manera que el desarrollo de la misma depende de la cooperación entre los alumnos y de su capacidad para interpretar las propuestas planteadas en cada punto del recorrido.
El CEIP La Constitución ha centrado su programación en una actividad de animación lectora construida en torno al cuento original “Mika y Max y el Secreto de las Murallas de Papel”. La propuesta se ha desarrollado mediante una lectura dramatizada apoyada en el uso del kamishibai, un formato que permite presentar las escenas de forma visual mientras se narra la historia. A partir de esta base, el alumnado ha trabajado diferentes aspectos del texto a través de actividades posteriores que incluyen la comprensión lectora, la dramatización de fragmentos concretos y la producción de dibujos y nuevas historias inspiradas en el relato. Este proceso permite que la actividad no se limite a la escucha inicial, sino que se prolongue en el aula mediante tareas que implican la reinterpretación del contenido.
En el CEIP Pedro de Estopiñán, la conmemoración se ha desarrollado en torno a una jornada literaria vinculada a la obra “Marypí. Un viaje para ir al cielo”, dentro del Plan Lector del centro. La actividad se ha organizado mediante encuentros en las aulas con el autor, Juan Heredia Urbano, que ha visitado a los distintos grupos de Educación Primaria. Este formato ha permitido un contacto directo con el alumnado, estructurando las sesiones como espacios de intercambio en los que se han planteado preguntas, dinámicas participativas y explicaciones en torno al contenido del libro y al significado del Día del Libro. La jornada ha concluido con la firma de cerca de 500 ejemplares, lo que evidencia la participación del alumnado y el alcance de la actividad dentro del centro.
En el CEIP Juan Caro, la celebración se ha planteado como una programación amplia que organiza la jornada escolar en torno a diferentes actividades distribuidas por sesiones. El alumnado participa en propuestas como mercadillos del libro, cuentacuentos, talleres y lecturas compartidas, configurando una dinámica en la que cada grupo rota por distintas experiencias. Entre ellas, destaca “Cuéntame un cuento”, en la que el alumnado de 6º curso asume el papel de narrador para los estudiantes de cursos inferiores, organizando la actividad en función de los grupos y espacios del centro. A esto se suman otras iniciativas como la elaboración de “frankicuentos”, a partir de materiales reutilizados, o la creación de informativos literarios, que implican la producción de contenidos propios a partir de referencias a cuentos tradicionales.
El CEIP León Solá ha estructurado su programación en un periodo de dos semanas, organizando las actividades en torno a la narración de cuentos infantiles y su relación con la educación en valores. El centro ha contado con la participación de dos escritoras, que intervienen en distintos momentos del calendario, y ha desarrollado escenificaciones de cuentos coeducativos en las que el alumnado debe descubrir las historias a partir de pistas planteadas por ciclos. Estas propuestas se complementan con la realización de manualidades vinculadas a los cuentos trabajados, lo que permite trasladar el contenido narrativo a actividades prácticas dentro del aula.
En el CEIP Mediterráneo, la programación se extiende durante todo el mes de abril a través de la preparación de microteatros. El alumnado trabaja previamente cuentos o relatos en el aula, seleccionando y adaptando el contenido para su representación. Este proceso incluye distintas fases, como los ensayos, la elaboración de vestuario y la creación de decorados, antes de la puesta en escena en el salón de actos del centro. Las representaciones se realizan ante otros cursos y familias, configurando una actividad que implica tanto la preparación previa como la ejecución final de la obra.
El CEIP Pintor Eduardo Morillas ha desarrollado un proyecto interdisciplinar centrado en la obra El Principito, en el que el centro ha adaptado sus espacios con elementos inspirados en el universo del libro. La programación incluye lecturas compartidas dentro de las aulas, la creación de un mural con citas de la obra en los espacios comunes y la realización de talleres de artes plásticas en los que el alumnado recrea personajes y escenarios utilizando materiales reciclados. Estas actividades se integran dentro del desarrollo habitual del aula, vinculando la lectura con otras áreas de trabajo.
Por último, el CEIP Anselmo Pardo ha desarrollado diferentes actividades. En su programación con el alumnado de Infantil, el centro ha realizado actividades centradas en los cuentos trabajados en las clases. La elaboración de marcapáginas se plantea como una actividad vinculada directamente a estos relatos, mientras que las sesiones de lectura realizadas por la coordinadora de coeducación se desarrollan en las propias aulas, configurando momentos específicos dedicados a la narración dentro de la rutina escolar y a la educación en valores.
En conjunto, las actividades desarrolladas en los distintos centros muestran una organización diversa en torno a la lectura, en la que cada colegio adapta su programación a sus características, manteniendo como elemento común el trabajo con textos y la participación del alumnado en su desarrollo.
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