La Confederación Melillense de Empresarios (CEME-CEOE) ha cargado duramente contra las afirmaciones del Gobierno de España sobre la apertura progresiva de las aduanas comerciales con Marruecos. Su presidente, Enrique Alcoba, ha calificado de “broma” y de “falta de respeto” la postura oficial, asegurando que la realidad diaria en Melilla y Ceuta dista mucho de esa imagen optimista proyectada desde Madrid.
En declaraciones a la agencia EFE, Alcoba ha sido tajante: “No se puede llamar aduana comercial a lo que hay ahora”. En el caso de Melilla, apenas se han registrado 3.000 kilogramos de mercancías en operaciones comerciales en los últimos tres meses. Según explica, en la actualidad solo se importan algunos productos pesqueros “uno o dos días a la semana”, mientras que hacia Marruecos apenas han salido “algunas lavadoras”.
La patronal melillense denuncia la falta de garantías para que las empresas locales se atrevan a operar con el país vecino. No existen datos oficiales, pero la percepción generalizada entre los empresarios es de incertidumbre y riesgo. Alcoba sostiene que son muy pocos los que se animan a comprar mercancía para exportar, debido a la escasa seguridad jurídica y a la actual limitación del comercio al sector de los electrodomésticos.
A esta crítica se suma el malestar acumulado en Ceuta y Melilla por la falta de reciprocidad en el régimen de viajeros desde la reapertura de fronteras terrestres, el 17 de mayo de 2022. Desde entonces, solo es posible introducir desde Marruecos hacia las ciudades autónomas compras personales y enseres, pero no al contrario. “Queremos un régimen de viajeros recíproco y justo. No puede ser que después de tres años sigamos en esta situación”, afirma la CEME.
En esta línea, la patronal reclama la implantación de una aduana comercial con funcionamiento real, libre y completo, que permita el tránsito de productos de todos los sectores y empresas, y con una operativa regular de lunes a viernes. “Eso es lo que se entiende por una aduana comercial”, subraya Alcoba.
Estas declaraciones llegan después de que el Gobierno central reiterara su compromiso con una apertura progresiva de las aduanas, en el marco de lo que consideran las “mejores relaciones históricas” con Marruecos. Sin embargo, tanto en Ceuta como en Melilla esta visión es duramente cuestionada. A finales de abril, las patronales de ambas ciudades ya desmontaron públicamente el discurso del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien desde Rabat habló de una cooperación sólida y beneficiosa para ambos países.
“El negocio de 23.000 millones de euros en ambas direcciones entre España y Marruecos se ha logrado a costa de asfixiar económicamente a Ceuta y Melilla”, denuncia la patronal melillense. Desde su punto de vista, las buenas relaciones bilaterales están dejando al margen a las dos ciudades autónomas, sin una estructura aduanera que les permita participar de forma equitativa en el comercio exterior.
Mientras tanto, la Delegación del Gobierno en Ceuta ha puesto en valor la reciente mejora operativa en la aduana del Tarajal, donde se ha autorizado el cruce diario de dos camiones, frente al único vehículo permitido hasta ahora. Sin embargo, para los empresarios estas cifras son totalmente insuficientes y simbólicas, y no representan en absoluto una normalización del comercio.
Desde CEME-CEOE se insiste en que no puede hablarse de “normalidad” ni de “respeto mutuo” mientras no cambien de forma sustancial las condiciones actuales. Para la patronal, las declaraciones realizadas por el presidente Pedro Sánchez en Rabat en abril de 2022 siguen siendo promesas incumplidas en lo que respecta a Ceuta y Melilla.









Esto nunca tendrá solución, para marruecos el regimen de viajeros seria un contrabando encubierto, y eso nunca lo aceptaran, jamás volverán a ver a sus conciudadanos mendigando en la frontera pasando cartones de leche , yogures y paquetes de galletas. La única solución que consideran es la que propusieron de una doble gobernabilidad de la ciudad y así quitar el control fronterizo y que todo el mundo se busque la vida, pero eso seria una pesadilla para nosotros.