Melilla ha contabilizado únicamente cuatro entradas irregulares de migrantes por vía terrestre durante los primeros quince días del año 2026, según el primer balance oficial publicado por el Ministerio del Interior. Esta cifra representa un comienzo de año especialmente bajo en términos de presión migratoria sobre la ciudad, en comparación con periodos anteriores.
El informe, difundido el 16 de enero, recoge que entre el 1 y el 15 de enero llegaron a Ceuta y Melilla un total de 176 personas de forma irregular por vía terrestre, lo que incluye accesos a nado, de las cuales 172 corresponden a Ceuta. De este modo, se confirma que Melilla ha registrado únicamente cuatro casos en este tipo de entradas en el arranque del nuevo año. Además, tanto Melilla como Ceuta cerraron la quincena sin registrar llegadas por vía marítima.
Este inicio de año contrasta notablemente con el contexto de 2025, cuando Melilla superó el millar de llegadas irregulares en el conjunto del año, tal y como informó El Faro de Melilla. Entonces, la ciudad experimentó diversos momentos de tensión en su perímetro fronterizo, especialmente durante la primavera y el verano, coincidiendo con intentos organizados de saltos en grupo, reprimidos en la parte marroquí, o llegadas por mar. En ese marco, las cifras de la primera quincena de 2026 suponen una notable contención en la ruta terrestre hacia Melilla.
A nivel nacional, el balance del Ministerio del Interior muestra un descenso generalizado de la inmigración irregular en España. En total, 1.370 personas accedieron al país por vías no habilitadas en los primeros quince días de enero, lo que supone una caída del 60,4 % respecto al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 3.460 llegadas. De ese total, 1.194 personas lo hicieron por vía marítima, a bordo de 27 pateras o cayucos, frente a las 56 embarcaciones registradas en las mismas fechas del año pasado.
La ruta canaria, una de las más utilizadas en años anteriores, también ha experimentado un notable descenso. En lo que va de enero han llegado a las islas 718 personas, un 77,7 % menos que en 2025. A pesar de ello, los riesgos de esta travesía siguen siendo elevados. El 6 de enero, Salvamento Marítimo rescató un cayuco con 143 ocupantes cerca de La Gomera, entre ellos un fallecido y seis personas que tuvieron que ser hospitalizadas por hipotermia. Días después, otro cayuco fue localizado a la deriva tras una semana en el mar cerca de Dajla (Sahara), con dos fallecidos entre sus 106 ocupantes.
En Baleares, sin embargo, la tendencia ha sido contraria. En los primeros quince días del año han llegado 151 migrantes en patera, un 29,1 % más que en el mismo periodo del año anterior. Solo en los cuatro primeros días de enero se rescataron 147 personas en siete embarcaciones que llegaron a Formentera, Cabrera y Mallorca. En la Península, también se ha registrado un aumento: 325 personas han accedido por vía marítima, frente a las 69 de la primera quincena de 2025.
Según datos de ACNUR, la mayoría de migrantes que accedieron a España por vía marítima en 2025 procedían de Mali, Senegal y Guinea en el caso de la ruta canaria, y de Argelia, Marruecos y Somalia en la ruta mediterránea occidental, que afecta a la Península, Baleares, Ceuta y Melilla. Muchas de estas personas solicitan protección internacional al llegar, alegando persecuciones, conflictos armados o graves violaciones de derechos humanos en sus países de origen.
A pesar de que las entradas irregulares suponen apenas el 6% del total de llegadas de extranjeros a España, las rutas utilizadas suelen implicar riesgos extremos. En 2025, un total de 701 personas murieron en su intento de llegar al país: 424 en la ruta canaria y 277 en otras zonas, incluidas Melilla y Ceuta.
Este arranque de 2026 en Melilla, con cifras mínimas y sin entradas por mar, marca un nuevo escenario migratorio para la ciudad. Resta por ver si este patrón se mantiene durante el resto del año o si, como ha ocurrido en otros ejercicios, los flujos migratorios se reactivan en determinados momentos del calendario.








