El consejero de Deportes de la Ciudad Autónoma, Miguel Ángel Fernández, ha mostrado su tristeza tras confirmarse el descenso de la UD Melilla a Tercera Federación, calificando la situación como “un día muy duro” para el deporte local y avanzando la apertura de un proceso de reflexión y autocrítica entre todas las partes implicadas.
Fernández reconoció abiertamente el impacto del resultado deportivo, señalando que “es un día triste, es una pena”, especialmente tras el contexto reciente de otros acontecimientos deportivos en la ciudad. El responsable del área admitió que el descenso era un escenario que ya se preveía en las últimas semanas y que finalmente se ha materializado.
“Nos encontramos con la materialización de un hecho que por desgracia ya veíamos que era inminente y es el descenso a Tercera Federación de nuestro principal estandarte en el deporte”, indicó el consejero, quien insistió en la dureza del momento tanto a nivel institucional como deportivo.
Ante esta situación, Fernández subrayó la necesidad de iniciar un proceso de análisis conjunto que permita corregir errores y plantear el futuro del club. “A partir de ahora tendrá que abrir un proceso de reflexión de dura y exigente autocrítica de todos los responsables de la materia, tanto la parte técnica, la parte de gestión y la misma Ciudad Autónoma”, afirmó.
El consejero insistió en la importancia de trabajar de forma coordinada entre todos los agentes implicados. “Tenemos que abrir ese proceso de diálogo y reflexión para poder resurgir y renacer. Ya es una obviedad, ya es un hecho, ya nada podemos hacer contra eso. La Unión Deportiva Melilla está en Tercera RFEF”, explicó.
En cuanto a la planificación de la próxima temporada, Fernández señaló que aún no existe una hoja de ruta definida, debido a lo reciente del descenso. No obstante, confirmó que se producirán reuniones con la Junta Directiva del club y otras partes implicadas para comenzar a tomar decisiones. “Está todo muy reciente, todavía no tenemos trazada esa hoja de ruta, pero evidentemente va a haber reuniones, ya estamos en ello”, indicó.
Sobre algunas de las opciones que han surgido en el debate público, como una posible compra de plaza para mantener la categoría, el consejero aseguró que esta posibilidad no ha sido planteada desde la Consejería ni desde el propio club. “Desde luego, desde el seno de la Consejería o de la Unión Deportiva Melilla no ha salido nada al respecto”, afirmó, añadiendo que, desde su perspectiva, no lo considera una opción viable.
“A mí me gusta que los méritos deportivos sean los que primen y en esa línea veo que yo particularmente no lo vería factible”, explicó Fernández al ser cuestionado sobre esta posibilidad, en comparación con otras disciplinas deportivas.
En relación a otros aspectos que se han puesto sobre la mesa, como una posible reducción de la subvención o cambios en el uso de instalaciones deportivas, el consejero evitó avanzar decisiones concretas. Según indicó, se trata de cuestiones que están siendo objeto de debate, pero sobre las que aún no existe ninguna determinación firme.
“Es normal que se hable y que todos saquen sus propias conclusiones, pero todavía no hay nada firme”, señaló, insistiendo en que el proceso de análisis se encuentra en una fase inicial.
Fernández destacó que existen múltiples planteamientos y propuestas sobre el futuro del club, tanto desde el ámbito institucional como desde la afición, lo que refleja la importancia del equipo en la ciudad. “Está todo sobre la mesa y todo por determinar todavía”, concluyó.
El descenso de la UD Melilla abre así un nuevo escenario para el principal club de fútbol de la ciudad, que deberá redefinir su proyecto deportivo en las próximas semanas tras consumarse su caída a Tercera Federación.








