El Grupo V de la División de Honor Juvenil de fútbol sala puso el punto final a la temporada 2025-2026 tras la disputa de una competición especialmente exigente y marcada por numerosos aplazamientos a lo largo del curso. Dentro de este escenario, los dos representantes melillenses, el Melilla Ciudad del Deporte Peña Real Madrid y el Rusadir CF, lograron completar una campaña muy positiva, consolidándose en una de las categorías más competitivas del fútbol sala nacional. La clasificación final volvió a poner de manifiesto el enorme nivel del grupo, donde el CD Albolote Futsal se proclamó campeón con 67 puntos, seguido por el Mengíbar Puerta de la Bética FS y el Heredia 21 Málaga CR, que completaron las tres primeras posiciones.
Peña Real Madrid
Por parte melillense, el Melilla Ciudad del Deporte Peña Real Madrid finalizó la competición en una meritoria octava posición con 46 puntos, firmando un balance de quince victorias, cuatro empates y once derrotas. Los blancos cerraron la temporada con unos registros ofensivos muy destacados, alcanzando los 122 goles a favor, una cifra que demuestra el potencial mostrado por el equipo durante gran parte del campeonato. Además, el conjunto melillense concluyó el curso atravesando un buen momento de forma, como reflejan sus últimos resultados, donde sumó importantes victorias que le permitieron asentarse en la zona media de la clasificación y cerrar la temporada con sensaciones muy positivas.
MCD Rusadir
Por su parte, el Rusadir CF finalizó en la decimotercera posición con 33 puntos después de completar una campaña de gran esfuerzo y sacrificio. El conjunto melillense logró sumar importantes victorias a lo largo del curso para asegurar su permanencia en una categoría de enorme exigencia.Los rusadiristas concluyeron la temporada con un balance de nueve victorias, cuatro empates y diecisiete derrotas, anotando 98 goles y encajando 115. Más allá de los números, el equipo volvió a demostrar su capacidad competitiva en una liga donde cada jornada supone un auténtico desafío frente a algunas de las mejores canteras del sur de España. Uno de los aspectos más destacados de la temporada para ambos conjuntos fue su capacidad para adaptarse a un calendario especialmente complejo. Los continuos aplazamientos provocaron una importante acumulación de encuentros durante diferentes fases de la competición, obligando a los jugadores a afrontar semanas con varios compromisos oficiales en muy pocos días. Esta circunstancia exigió un importante esfuerzo físico y mental por parte de las plantillas, así como una gestión constante de las rotaciones para mantener el nivel competitivo durante toda la temporada. A pesar de estas dificultades, tanto la Peña Real Madrid como el Rusadir consiguieron mantener una línea de trabajo sólida y completar una campaña que puede calificarse de satisfactoria. Los dos clubes volvieron a demostrar el buen estado de salud del fútbol sala base melillense y la capacidad de sus jóvenes jugadores para competir de tú a tú frente a algunas de las mejores estructuras formativas del panorama nacional y los melillenses estuvieron presentes en esta liga.








