La Ciudad Autónoma ha recibido en la tarde de este viernes 5 de junio en el Palacio de la Asamblea a un nutrido grupo de antiguas alumnas del colegio Nuestra Señora del Buen Consejo, pertenecientes a la 50 promoción de este emblemático centro educativo melillense.
La vicepresidenta segunda del Gobierno de la Ciudad, Fadela Mohatar, se ha encargado de dar la la bienvenida a la que fue y sigue siendo su casa. Desde el Ejecutivo local se ha querido reconocer el valor de este encuentro, no sólo por el tiempo transcurrido, sino por la voluntad de regresar, reencontrarse y revivir una etapa compartida que marcó sus vidas.
Mohatar ha destacado que no había mejor lugar para recibirlas que Melilla, la ciudad donde estudiaron, crecieron y forjaron amistades que han perdurado durante décadas. En su intervención, les trasladó el deseo de que encontraran una ciudad amable, diversa y cuidada. Una Melilla que, según dijo, pese a su pequeño tamaño, conserva un importante patrimonio cultural, arquitectónico y humano.
Asimismo, ha subrayado el esfuerzo que se realiza desde las instituciones para que la ciudad siga avanzando y mantenga su esencia. En este sentido, ha valorado el cariño y la ilusión con los que se trabaja para preservar el patrimonio, embellecer las calles, mejorar los espacios públicos y proyectar una imagen de Melilla cada vez más atractiva.
La recepción también ha servido para reconocer el papel de las anfitrionas melillenses: Julia, Chiqui, Curra y Mariló; que ejercen de guías de este grupo de antiguas alumnas durante su estancia.
Durante el acto, la vicepresidenta ha puesto de relieve la importancia de los lazos que nacen en la infancia y la juventud. Tal y como ha manifestado, las antiguas alumnas del Buen Consejo no sólo compartieron aulas, sino también amistades, vivencias y recuerdos que con el tiempo se han trasladado a sus familias y a las distintas etapas de sus vidas.
Transformación de la ciudad
Desde el Gobierno local también se ha hecho referencia a la transformación que ha experimentado la ciudad en las últimas décadas. Y es que la vicepresidenta ha recordado a las antiguas alumnas que Melilla ha tenido que reinventarse a lo largo del tiempo. En este proceso, ha manifestado como el turismo se ha convertido en una de las grandes apuestas de futuro, al considerarse que la ciudad posee un enorme encanto y un patrimonio singular, capaz de atraer a nuevos visitantes.
En esta línea, ha destacado la apuesta que se está desarrollando en ámbitos como el turismo de cruceros, la ampliación de la oferta universitaria y la atracción de empresas de base tecnológica. Todo ello, según explicó, para generar nuevas oportunidades económicas para distintos sectores de la ciudad, desde el comercio y la hostelería hasta el transporte, la educación y los servicios.
Otro de los aspectos que ha destacado Mohatar ha sido la interculturalidad, una de las señas de identidad más reconocibles de Melilla. Una diversidad que las antiguas alumnas ya conocieron de primera mano durante su etapa escolar y que sigue siendo motivo de orgullo para nuestra ciudad. En este sentido, desde el Gobierno han insistido en la voluntad de seguir cuidando y fortaleciendo esa convivencia como uno de los principales valores melillenses.
La recepción ha concluido con un mensaje de bienvenida y afecto hacia las antiguas alumnas, a quienes Fadela Mohatar ha deseado una estancia inolvidable.
“Bienvenidas otra vez a vuestra casa”.







