La mesa técnica del evento ‘Melilla: hacia un ecosistema digital y sostenible’ ha evidenciado que la ciudad autónoma avanza en digitalización, aunque todavía hay sectores que intentan ponerse al día. Empresas, Administración y servicios de emergencias coincidieron en que Melilla cuenta con buenas infraestructuras tecnológicas, pero que ahora toca conseguir que la ciudadanía y los negocios utilicen realmente esas herramientas en su día a día.
La presidenta de la Federación de Pymes de Melilla, Francis Serón, fue muy sincera al hablar de la situación de muchos pequeños negocios. Admitió que a las pymes les cuesta entrar de lleno en la digitalización porque bastante tienen ya con sacar adelante el trabajo diario, preparar pedidos y atender toda la gestión administrativa.
“Nos hemos quedado un poquito estancados”, reconoció durante su intervención. Aun así, aseguró que desde la federación llevan tiempo intentando empujar a los empresarios hacia ese cambio. De hecho, recordó que el año pasado organizaron un curso sobre inteligencia artificial para que los comerciantes y autónomos empezaran a familiarizarse con unas herramientas que, según explicó, pueden ahorrar mucho tiempo en tareas administrativas.
Serón insistió en que Melilla tiene talento y gente joven con ganas de innovar, pero cree que la ciudad necesita algo más que digitalización para despegar. Habló de los problemas de transporte y de los costes que supone sacar mercancía fuera de la ciudad. Según explicó, muchos negocios siguen teniendo dificultades para vender más allá del mercado local. Aun así, defendió que las pymes no van a desaparecer. Lo que sí tiene que cambiar, dijo, es la mentalidad empresarial. “Tenemos que estar digitalizados y tenemos que estar en redes”, afirmó.
El director general de la Sociedad de la Información, Pablo Martínez, centró buena parte de su intervención en cómo la administración intenta acercar la tecnología a ciudadanos y empresas. Explicó que Melilla dispone desde hace años de una infraestructura potente gracias al cable submarino y la extensión de banda ancha, aunque reconoció que todavía cuesta que mucha gente use los servicios digitales.
Aun así, aseguró que la situación está cambiando poco a poco. Algunos trámites de la Ciudad Autónoma ya se realizan en más de un 50% a través de la sede electrónica. Es decir, muchos ciudadanos empiezan a dejar atrás las colas y las visitas presenciales para hacer sus gestiones desde casa.
Martínez también habló de uno de los temas que más apareció durante la jornada: la inteligencia artificial. Cree que es “imparable” y que no tiene sentido intentar frenarla. Según explicó, la Ciudad Autónoma ya trabaja en proyectos de IA para agilizar procedimientos administrativos y facilitar el trabajo de los empleados públicos. La idea, dijo, es que eso termine traduciéndose en un mejor servicio para empresas y ciudadanos.
Por su parte, Leopoldo Sánchez, director de AAPP, puso el foco en un problema que sigue repitiéndose. Muchos ciudadanos todavía se pierden cuando tienen que hacer trámites online. Recordó que Melilla tiene fibra óptica en toda la ciudad y una cobertura 5G muy avanzada, pero insistió en que eso no sirve de mucho si parte de la población no sabe utilizar correctamente esas herramientas.
Sánchez explicó que con un certificado digital hoy se pueden hacer muchísimas gestiones sin salir de casa, aunque también advirtió de los riesgos. Habló de la necesidad de proteger datos personales, cuentas bancarias y documentos oficiales en un momento en el que cada vez más trámites pasan por internet. La ciberseguridad, dijo, ya no es algo secundario.
La última intervención llegó de la mano del responsable del 112 y Emergencias Melilla, Javier Dueñas, que explicó cómo la tecnología ha cambiado la gestión de las emergencias. Comentó que los sistemas actuales permiten localizar llamadas con mucha precisión y conocer rápidamente qué ocurre y dónde ocurre para movilizar recursos en menos tiempo.
También aseguró que los servicios de emergencia trabajan preparados ante posibles fallos tecnológicos o apagones. Recordó que durante el apagón eléctrico del año pasado el servicio en Melilla siguió funcionando gracias a sistemas alternativos de alimentación y grupos electrógenos.
La inteligencia artificial volvió a aparecer también en este ámbito. Dueñas explicó que todavía se encuentra en fase de pruebas, pero cree que acabará formando parte del trabajo diario de los servicios de emergencia en los próximos años.








