La ciudad de Melilla ya se prepara para vivir una de sus celebraciones más tradicionales y esperadas del mes de mayo: la Romería del Rocío. Una cita marcada por la devoción, la convivencia y el ambiente festivo que cada año reúne a cientos de melillenses en torno a la Hermandad del Rocío y a las actividades organizadas durante todo el fin de semana.
La consejera de Cultura, Fadela Mohatar, presentó la programación prevista y destacó el trabajo conjunto que realiza la Ciudad Autónoma para mantener viva esta tradición tan arraigada.
“En la ciudad nos caracterizamos fundamentalmente desde este área en dar todo el apoyo logístico de organización y de contratación para la celebración de las festividades y de las tradiciones culturales y religiosas de la ciudad”, explicó.
Mohatar recordó que mayo es un mes especialmente importante para Melilla por la celebración de distintas actividades populares. “Este mes de mayo es muy característico, además de por todo el tema de las Cruces de Mayo, que celebramos hace tan solo una semana, pues por la tradicional romería del Rocío”, señaló.
La consejera subrayó también el papel que desempeña la Hermandad del Rocío y las distintas agrupaciones que participan en los actos religiosos y litúrgicos previos a la romería. “Todas las acciones litúrgicas y religiosas que se generan en torno a los romeros y a esa tradición tan arraigada hacen que la hermandad y otras agrupaciones tengan un papel protagonista en el mantenimiento de esta tradición”, afirmó.
Desde el área de Festejos, añadió, el objetivo es facilitar la participación de toda la ciudadanía. “Lo que hacemos desde festejos es acompañarles, ayudarles y facilitar para la participación de toda la ciudadanía la tradicional romería del Rocío”, indicó.
La programación arrancará oficialmente este jueves 21 de mayo con el pregón, que estará a cargo de Carlos Rubiales en la Hermandad del Rocío. Ese mismo día se celebrará la tradicional exposición del Santísimo y la Santa Misa.
Las actividades continuarán el viernes 22 con el Santo Rosario a las seis y media y, posteriormente, la misa en la parroquia de Santa María Micaela.
Uno de los momentos más esperados llegará el sábado tras la misa de las doce del mediodía en Santa María Micaela, cuando dé comienzo el tradicional camino rociero hasta los pinares de Rostrogordo.
“Allí ya está todo absolutamente preparado y parcelado en colaboración con Servicios Operativos, Seguridad Ciudadana, Medio Ambiente y los propios equipos de festejos”, explicó Mohatar, quien agradeció también la implicación de la hermandad y de todas las personas que colaboran en esta celebración.
Como viene siendo habitual, la Ciudad Autónoma acompañará a los romeros durante el recorrido ofreciendo apoyo logístico y avituallamiento. “Facilitamos comida, bebida, sombreros y pañuelos de cuello a lo largo de todo el camino hasta subir a los pinares de Rostrogordo”, detalló la consejera.
La comitiva de la Virgen volverá a estar acompañada por las tradicionales carretas rocieras. En esta edición participarán un total de 19 carretas, una de las imágenes más características del Rocío melillense.
Además, este año habrá una novedad destacada: el regreso de los caballos a la romería. Según explicó Mohatar, esta incorporación será posible gracias a la colaboración del Club Hípico High Quality, una entidad melillense que ha querido sumarse a la celebración.
“Vuelven gracias a la innovación y el emprendimiento empresarial del Club Hípico High Quality, que es un club meramente melillense, con amazonas y empresas melillenses que están moviendo una iniciativa turístico-cultural muy interesante”, señaló.
En Rostrogordo ya se han registrado alrededor de 550 solicitudes de participación para las distintas parcelas habilitadas durante el fin de semana. El domingo continuará el ambiente festivo con actuaciones musicales y la tradicional entrega de premios. En esta ocasión, la actuación principal correrá a cargo de María Mendoza.
La Romería del Rocío volverá así a convertir los pinares de Rostrogordo en un punto de encuentro para familias, amigos y devotos que cada año mantienen viva una de las tradiciones más populares y participativas de la ciudad autónoma.








