El Club Melilla Baloncesto, rebautizado esta temporada como Melilla Ciudad del Deporte, se encuentra a un solo paso de recuperar su lugar en la Primera FEB, antigua LEB Oro. Lo hará este sábado 31 de mayo a las 20:00 horas, en el pabellón Sa Pedrera de Ibiza, donde disputará el partido de vuelta de la eliminatoria de ascenso ante el Sant Antoni.
Tras la gran victoria lograda en la ida (107-85), el conjunto melillense parte con una renta de 22 puntos, pero no quiere confiarse: sabe que para ascender hay que volver a competir al más alto nivel, desde la defensa, el trabajo en equipo y la concentración absoluta. La cita se presenta como una de las más importantes de los últimos años para la entidad presidida por Jaime Auday, que lleva más de una temporada luchando por rehacerse tras el descenso del pasado 11 de mayo de 2024, cuando perdió la categoría en una campaña marcada por la irregularidad. 385 días después, el equipo tiene en sus manos la posibilidad de regresar a una competición que ha sido históricamente su casa.
El cuerpo técnico, encabezado por Mikel Garitaonandia, ha transmitido con claridad el mensaje al vestuario: “la ventaja no juega”. A pesar de los 22 puntos de diferencia conseguidos en un Imbroda vibrante, los jugadores saben que la única forma de asegurar el ascenso es competir como si el marcador global estuviera igualado. “Hay que salir centrados desde el calentamiento, con las ideas claras, luchar por cada balón en defensa, cargar el rebote y crecer desde abajo”, repiten en cada entrenamiento.
El equipo ha dedicado la semana previa al partido no solo a recuperar fuerzas tras el esfuerzo físico, sino también a estudiar a fondo al rival. Garita y su cuerpo técnico han trabajado en pequeños ajustes tácticos que serán determinantes para contrarrestar el empuje del equipo ibicenco, especialmente en su feudo, donde esta temporada han sido uno de los conjuntos más sólidos de la categoría.
El Melilla Ciudad del Deporte llega al tramo final de la temporada en su mejor momento. Tras meses complicados, marcados por lesiones, cambios de roles y momentos críticos, el equipo ha conseguido recomponerse y mostrar una imagen sólida y comprometida. En la ida, además de imponerse por 22 puntos, ofrecieron un recital ofensivo con grandes actuaciones colectivas e individuales. Uno de los hombres más destacados fue Javi García, que firmó 17 puntos, 3 rebotes y 13 asistencias, siendo elegido MVP del partido con 27 de valoración. También brillaron Morgan Stilma, Jeffrey Godspower, Ezekiel Alley y el capitán Luis García, todos ellos protagonistas de una victoria coral construida desde la defensa y el ritmo alto de juego. Ese carácter competitivo será clave para afrontar el partido de vuelta, donde el aspecto mental también jugará un papel determinante. “Vamos a sufrir, pero estamos preparados”, reconocen desde el vestuario. Uno de los factores más importantes de este resurgir ha sido, sin duda, la respuesta de la afición melillense.
En el partido de ida, el pabellón Javier Imbroda presentó una de las mejores entradas de la temporada, con una grada volcada que impulsó al equipo durante los 40 minutos. El club ha querido agradecer ese respaldo y pide mantener el aliento, ahora desde la distancia, a través de redes sociales y mensajes de apoyo, sabiendo que cada palabra y cada gesto suma. “Sentimos que el pabellón recuperó el espíritu de hace años.
La afición fue nuestro sexto jugador, y queremos dedicarles este esfuerzo, por los que están y por los que no han podido estar”, declaró el entrenador Garitaonandia.








