La barriada de Hardú Prefabricadas contará en los próximos meses con una nueva zona de ocio y deportiva destinada a transformar uno de los espacios degradados del oeste de Melilla en un punto de encuentro vecinal. La actuación, impulsada por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Melilla (Emvismesa), supondrá la construcción de un parque urbano de aproximadamente 4.730 metros cuadrados que incluirá una pista multideporte, paseos peatonales, campos de petanca, zonas ajardinadas y áreas de estancia y esparcimiento.
Así lo recoge el proyecto al que ha tenido acceso este periódico y que ahora ha salido a licitación con un presupuesto base de 644.938 euros y un plazo de ejecución de seis meses. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 8 de junio.
La intervención se desarrollará sobre una parcela de titularidad de la Ciudad situada al norte de la barriada de Hardú Prefabricadas, muy cerca del antiguo paso fronterizo del Barrio Chino y a escasa distancia de la zona protegida del aeropuerto. Se trata de un espacio que, según recoge la memoria, permanece actualmente sin uso y en estado de abandono.
La actuación responde a una demanda de los vecinos de esta zona de la ciudad, que carecía de equipamientos públicos suficientes para el deporte y el ocio al aire libre. El objetivo principal es crear “un espacio urbano funcional, accesible y seguro” que sirva tanto para la práctica deportiva como para la convivencia de la ciudadanía.
El núcleo principal del proyecto se concentrará en la denominada Zona 1, situada en la parte más occidental de la parcela y con una superficie aproximada de 2.810 metros cuadrados. Allí se construirá una gran pista multideporte. El recinto permitirá albergar un campo de fútbol 7 y dos pistas de baloncesto.
Un espacio con merenderos y árboles de gran porte
Uno de los elementos singulares del diseño será la creación de un graderío ajardinado mediante bloques para conformación de taludes verdes, que delimitará el extremo norte de la parcela y servirá al mismo tiempo como espacio de estancia para el público. La propuesta urbanística apuesta además por materiales permeables y soluciones sostenibles. Los espacios residuales alrededor de la pista deportiva se rematarán con pavimento drenante vegetal, mientras que las áreas peatonales se ejecutarán con piezas drenantes combinadas con césped.
Junto a la pista se habilitará un paseo tipo bulevar con juegos saludables de madera tratada para exterior, merenderos y árboles de gran porte destinados a generar sombra en una zona especialmente expuesta al sol durante buena parte del año.
La denominada Zona 2 ocupará aproximadamente 1.560 metros cuadrados en la parte oriental de la parcela. Este espacio estará orientado principalmente al esparcimiento y al ocio. El proyecto contempla la construcción de dos campos de petanca y una amplia zona ajardinada con parterres destinados a especies arbustivas mediterráneas como romero, lavanda y salvia, además de árboles de porte medio y bajo.
La intervención incluirá además la instalación de alumbrado público, red enterrada de canalizaciones eléctricas, drenajes, mobiliario urbano y el resto de infraestructuras necesarias para el funcionamiento del nuevo parque.
Cambios respecto al proyecto inicial
La actuación que ahora plantea el Gobierno de Melilla se ha desbloqueado tras algunas incidencias, ya que ha sufrido varias modificaciones desde el planteamiento original redactado en diciembre de 2024 para la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza de la Ciudad.
Así, el primer diseño contemplaba la construcción de una pista de Pumptrack para bicicletas y skate, además de otros juegos saludables y espacios deportivos. Sin embargo, tras el traslado del expediente a Emvismesas, se optó por eliminar esa instalación y destinar el espacio previsto a zonas verdes, paseos, áreas de descanso y campos de petanca. La decisión modifica el enfoque inicial del proyecto, priorizando una distribución más orientada al uso comunitario y al esparcimiento vecinal frente a un equipamiento deportivo especializado.
A ello se sumó posteriormente una segunda modificación relacionada con la proximidad del aeropuerto de Melilla. La parcela se encuentra situada a apenas 50 metros en línea recta de la zona protegida aeroportuaria, circunstancia que obligó a adaptar parte de las instalaciones previstas.
Según la memoria técnica, durante el trámite de autorización ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa), la entidad local Emvismesa decidió eliminar los seis grandes proyectores de iluminación inicialmente contemplados para las pistas deportivas y las zonas de petanca debido a su posible interferencia con las trayectorias de aterrizaje y despegue de las aeronaves, tanto por la altura de las estructuras como por el riesgo de deslumbramiento.
La modificación obliga a actualizar distintos documentos técnicos del proyecto, entre ellos la memoria, los planos, el presupuesto, las mediciones y el plan de obras, aunque el diseño general de la actuación permanece.
Más allá del componente deportivo, el proyecto tiene como fin la regeneración urbana de la zona. La parcela sobre la que se actuará se encuentra actualmente abandonada y sin uso definido, en una de las áreas periféricas de la ciudad. La intervención pretende transformar ese entorno en un espacio de convivencia vecinal y actividad social, incrementando además las zonas verdes y mejorando la imagen de la barriada.
Si el procedimiento administrativo avanza según los plazos previstos y la adjudicación se formaliza durante los próximos meses, las obras podrían comenzar este mismo año y estar finalizadas en un periodo aproximado de medio año desde su inicio.








