A pesar de que el Hospital de Melilla va aumentando los servicios desde su inauguración, los traslados de pacientes desde el Área Sanitaria a centros hospitalarios de referencia de la península han aumentado en los últimos años, según los datos facilitados por el Gobierno central a los que ha accedido este periódico. La información oficial refleja un incremento tanto en el número total de desplazamientos como en las derivaciones para pruebas, consultas externas y cirugías, así como un aumento del gasto destinado a dietas y estancias.
El Ejecutivo central señala que los traslados “se realizan a Centros de Referencia del Sistema Nacional de Salud que disponen de los recursos necesarios para la asistencia sanitaria que precisa el paciente en cada caso, previa justificación y derivación facultativa”.
Las cifras muestran que el número total de desplazamientos sanitarios a la península pasó de 5.710 en el año 2022 a las 6.680 anotadas en 2025, lo que supone un incremento del 16,9% en cuatro años. El mayor crecimiento se registró entre 2023 y 2024, cuando las derivaciones aumentaron un 11,1%, al pasar de 6.037 a 6.706.
La mayor parte de estos traslados de pacientes desde Melilla a otros centros peninsulares corresponde a pruebas complementarias y consultas externas. Este apartado pasó de 4.759 casos en 2022 a los 5.571 de 2025, con un aumento acumulado del 17%. En 2023 se contabilizaron 5.012 derivaciones y en 2024 la cifra ascendió a 5.510.
En cuanto a las visitas vinculadas a cirugía, los datos también reflejan una tendencia al alza respecto al inicio del periodo analizado. En 2022 se registraron 951 salidas por intervenciones quirúrgicas, cifra que subió a 1.025 en 2023 y alcanzó los 1.196 casos en 2024, el dato más elevado de la serie. En 2025 descendieron hasta 1.109 intervenciones, aunque todavía representan un incremento del 16,6% respecto a 2022.
El informe del Gobierno diferencia además los traslados realizados mediante avión medicalizado, cuyos datos incluyen trayectos de ida y vuelta. En este apartado, se contabilizaron 474 viajes en 2022, en el siguiente ejercicio (2023) se anotaron 407, mientras que en 2024 se llegó a 497 y en el ejercicio pasado (2025) se produjeron 498. Solo en los primeros meses de 2026 ya se habían registrado 129 traslados de este tipo.
En relación con los medios de transporte empleados en las derivaciones ordinarias (excluyendo la aeronave medicalizada), el avión continúa siendo la opción más utilizada. Los trayectos realizados exclusivamente por vía aérea aumentaron de 3.098 en 2022 a 3.736 en 2025, lo que representa una subida del 20,6%.
También crecieron las salidas combinadas de avión y barco, que pasaron de 569 a 924 en el mismo periodo, con un incremento del 62,4%, el más elevado de todas las modalidades recogidas. Por su parte, los traslados efectuados únicamente en barco aumentaron de 1.215 en 2022 a 1.570 en 2025, un 29,2% más.
Acompañantes y dietas
El informe incorpora asimismo datos relativos a los pacientes que viajaron con acompañante autorizado. Según el Ejecutivo, cada caso se revisa individualmente para determinar si el paciente necesita acompañamiento, pudiendo posteriormente reclamarse dietas y gastos de desplazamiento con cargo al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).
Las cifras muestran que la mayoría de los desplazamientos se realizan con acompañante autorizado. En 2022 hubo 5.150 desplazamientos con acompañante y 560 sin acompañante. En 2023 las cifras fueron de 5.534 y 503, respectivamente; en 2024 ascendieron a 6.209 y 497; y en 2025 se contabilizaron 6.169 desplazamientos con acompañante frente a 511 sin acompañante.
En términos porcentuales, los pacientes que viajaron con acompañante representaron más del 90% del total de viajes durante todos los años analizados. En 2025, por ejemplo, los traslados con acompañante supusieron el 92,3% del total.
Otro de los indicadores recogidos es la estimación media de días de permanencia en la península. La estancia pasó de 4,36 días en 2022 a 4,81 días en 2025, con el máximo situado en 2024, cuando alcanzó los 4,85 días. El incremento acumulado en el periodo fue del 10,3%.
El aumento de las derivaciones y de las estancias tuvo también reflejo en el gasto destinado a dietas. Según los datos de Sanidadf, el desembolso pasó de 1,18 millones de euros en 2022 a 1,54 millones en 2025. El máximo de la serie se alcanzó en 2024, con 1,56 millones de euros.
En concreto, las dietas ascendieron a 1.182.440 euros en 2022, subieron a 1.289.111 euros en 2023, en el 2024 alcanzaron 1.568.971 euros y 1.541.992 euros en 2025. Comparando el primer y el último ejercicio, el incremento del gasto fue del 30,4%.








