El Partido Popular (PP) se reunió este fin de semana en Murcia, donde ha establecido algunas de sus líneas maestras para el futuro cuando recupere el poder en el Gobierno central.
Lo más importante del encuentro fue que los populares volvieron a pedir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusan de crear una situación de “anomalía política y democrática” derivado de los casos de corrupción que afectan al PSOE, desde la esposa del presidente a Ábalos.
A consecuencia de ello, el PP ve débil al Gobierno, lo que considera que está arrastrando al país a la debacle, como prueba el hecho de que no haya Presupuestos Generales del Estado (PGE) desde 2022, una anomalía que no se había producido antes durante la democracia.
Ello provoca también que los problemas de los españoles, como las dificultades en el acceso a la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo o la alta inmigración irregular, se estén agravando, en opinión del PP, en unos momentos en que “la corrupción que rodea al Gobierno, al partido y al entorno personal del presidente del Ejecutivo lo ocupa prácticamente todo”.
Los populares cargan contra lo que consideran una deriva autoritaria del Gobierno, con el sometimiento del Congreso de los Diputados a sus intereses y el uso de las instituciones y medios de comunicación público a su servicio.
Frente a ello, Alberto Núñez Feijóo se erige como el líder que necesita la sociedad española, el que conformará un Gobierno “estable y coherente” y con un Plan de Regeneración Institucional que impida la apropiación personal o partidista de las instituciones. También se compromete a garantizar el buen uso de los recursos públicos y a acabar con las “cesiones” de Pedro Sánchez a los partidos separatistas con tal de mantenerse en el poder, así como a mejorar la competitividad de la economía española y a recuperar la lealtad institucional entre las distintas administraciones.
En definitiva, el PP se muestra preparado para, si no son adelantadas como demanda, concurrir a las elecciones generales con la fuerza suficiente para volver a gobernar, seguros de que con ellos en el poder a España le irá mucho mejor que ahora, en un clima enrarecido con tantos casos de corrupción.








