Es bastante frecuente encontrar en los aledaños de los contenedores de basura todo tipo de enseres de casa, como muebles y electrodomésticos, entre otros artículos del hogar. Si la persona que tira allí estas cosas es interceptada por la Policía Local, las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros por cuanto que se trata de un grave incumplimiento de la normativa medioambiental que existe en Melilla.
Por eso resulta interesante que la Consejería que dirige Daniel Ventura haya puesto en marcha una campaña informativa para que todos los melillenses sepan de la existencia de un servicio gratuito que pone la Ciudad Autónoma, precisamente pensado para proceder a la retirada de esos enseres. Solo hay que llamar a un teléfono y Ventura afirma que se lo llevan todo en menos de 24 horas. Ojalá el plazo establecido oficialmente por el consejero sea real porque no serían nuevas las quejas de los usuarios con respecto a los retrasos en esta labor.
Los ciudadanos deben ser conscientes de la importancia de solicitar este servicio, no solo por evitar cualquier sanción económica, sino sobre todo por lo que implica de civismo y de colaborar en algo fundamental para Melilla: mantener sus calles limpias. Salvaguardar la buena imagen de la ciudad es una tarea en la que los melillenses tienen un papel muy relevante, sin contar con que resulta mucho más cómodo llamar y pedir la retirada de esos enseres que tener que llevarlos a la calle y hasta el contenedor.
La Ciudad Autónoma pone todas las facilidades habidas y por haber para apostar por la limpieza; otra cosa es que seamos nosotros capaces de saber aprovecharlas y contribuir a un bien común con una actitud responsable de colaboración. Tampoco estaría de más que la empresa reforzara su labor de manera que se retiren las papeleras a tiempo (a veces se encuentran desbordadas de resíduos) y se barra en condiciones las calles, algo que tampoco se consigue de forma habitual, ni siquiera en pleno centro, ahora que tanto se habla de barrios abandonados.








