La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, en su afán por desacreditar a este periódico, ha hecho correr un tremendo bulo con respecto al número de entradas que se produjeron las noches del jueves y el viernes pasados durante la crisis fronteriza con Marruecos. A la representante del Ejecutivo nacional en Melilla no le ha gustado el titular de nuestra portada, donde señalamos que, según sus propios datos, entraron esos días a la ciudad un total de 1.323 inmigrantes y, en consecuencia, ha creído oportuno utilizar nuestra propia cabecera en las redes sociales para tratar de rectificarnos y señalar que solo llegaron 260 personas.
Pues por mucho que quiera, la realidad es muy tozuda: entraron 1.323 marroquíes. Otra cosa muy distinta es que, al final, solo se hayan quedado aquí 260 de todos los que cruzaron ilegalmente la frontera. Si seguimos la teoría expresada por la delegada, a Ceuta solo entraron unas 5.000 personas, que son las que permanecen en la ciudad hermana en estos momentos, y no las 70.000 que confirmó este pasado martes el propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Así que, se ponga como se ponga, el titular de portada de El Faro de Melilla es correctísimo y recoge, precisamente, sus propias cifras y declaraciones públicas. Decir desde la Delegación del Gobierno que solo pasaron 260 es un tremendo bulo, absolutamente falso y utilizar nuestra cabecera para propagarlo es de una irresponsabilidad propia de la soberbia del personaje.
Las vallas de Melilla fueron asaltadas por muchos más de esos 1.323, que fueron los que lograron pasar a territorio español y que posteriormente, una ver dentro, fueron devueltos por unas ejemplares fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que contaron con el gran apoyo de la Policía Local. Llegados a este punto, un detalle importante: policías nacionales y guardias civiles lo hicieron a pesar de los míseros medios y dotación que el Gobierno les da.
El problema para Sabrina Moh es que pretende ocultar como sea la evidencia de que el Gobierno al que representa en nuestra ciudad se le han visto las costuras durante estaq crisis de seguridad nacional. De hecho, si no fuese por la diligencia de nuestros servidores públicos, igual estaríamos hablando de otra cosa en Melilla.
No estaría de más que Moh se dedicara a otras cosas en vez de usar la cabecera de un periódico que considera molesto para lanzar semejante mentira. Por ejemplo, podría explicar públicamente ¿cuántas veces mantuvo contacto con el Gobierno para pedir la modificación legal para poder aplicar los rechazos en frontera en el mar después se la sentencia firme del Supremo? ¿Puede acreditar que lo hizo?
Pero tampoco nos vamos a sorprender de cómo pretende Sabrina Moh manipular a la opinión pública y arremeter contra quienes ella interpreta como voces críticas a eliminar. El propio Gobierno al que representa ha cesado fulminantemente a la funcionaria de Seguridad Nacional que cifró inicialmente en 49.000 personas la avalancha sufrida por los ceutíes. Y es que esta mujer, responsable de comunicación del Departamento de Seguridad Nacional, dijo la verdad de los datos el viernes 31 de julio en un informe de carácter interno del Ministerio del Interior.
Así es como funciona este Ejecutivo en España: quien dice la verdad es cesado sin miramientos porque estorba al relato y si hay titulares que me molestan, me voy a las redes a confundir, a lanzar bulos y a tratar de contrarrestar a la prensa independiente. Eso sí, nada de echar a ministros que conocían lo que iba a pasar y se cruzaron de brazos, ni a los altos cargos de la Guardia Civil imputados en turbios asuntos de la "cloaca" de Moncloa.
Por mucho que quiera mentir a los melillenses, los ciudadanos asistieron en directo a las entradas ilegales y saben perfectamente que esa primera cifra de los 130 no era cierta, como tampoco lo es la de 260 porque se veía con toda nitidez en las imágenes captadas que el problema era mucho más grave.








