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Inicio » Editorial

Vendrá el ministro

por Redacción El Faro
09/03/2015 01:18 CET

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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, volverá a Melilla antes de que finalice el mes. Así lo aseguró ayer la Delegación del Gobierno.

Al parecer, entre otras cosas, vendrá a inaugurar la oficina de asilo de Beni Enzar. En este caso, el uso de ‘al parecer’ es absolutamente necesario porque, con la visita del ministro a la vuelta de la esquina, aún no está del todo claro qué va a inaugurar. Inicialmente, cuando hace meses se empezó a hablar de la oficina de asilo en Beni Enzar, todo el mundo entendió que se trataba de una nueva inversión en el puesto fronterizo para dotarlo de una instalación de la que carecía entonces. Más tarde conocimos que esa inversión no era tal, al menos, en la dimensión que quisimos imaginar. El proyecto se limitaba al acondicionamiento de unas dependencias ya existentes. Sin embargo, cuándo quisimos saber en qué momento iban a empezar las obras y cuál sería su presupuesto, resultó que tampoco era eso. En realidad sólo se iba a facilitar a los agentes de la Policía Nacional el imprescindible equipamiento para llevar a cabo la función que, de hecho, ya estaban realizando desde hacía tiempo, se nos dijo.
Más tarde, el pasado 22 de febrero, conocimos por El Faro de Ceuta que en la frontera de la ciudad caballa había comenzado la instalación de unos módulos que acogerían su futura oficina de asilo. Al preguntar de nuevo en la Delegación del Gobierno si estaba previsto instalar una infraestructura similar en Melilla, volvieron a insistir en que las solicitudes de asilo se iban a seguir tramitando en las instalaciones  ya existentes.
Ayer, sin embargo, algunos rumores volvían a situar en el principal paso fronterizo de nuestra ciudad unos módulos como los que se habían comenzado a instalar en Ceuta hace días. Después de los correspondientes desmentidos y del cada vez más habitual encogimiento de hombros de la Delegación del Gobierno, finalmente un sindicato policial aseguró que efectivamente se están colocando en Beni Enzar unos módulos de chapa y madera en las inmediaciones de la conocida como ‘tierra de nadie’. Según el miembro del sindicato, esa instalación, que describió expresivamente como “cuchitril”, acogerá la oficina de asilo que supuestamente vendrá a inaugurar el ministro del Interior dentro de unos días.
Esté en los módulos de los que habla el sindicato policial o en su actual emplazamiento, después de inaugurar lo que inaugure, quizá el ministro tenga a bien explicar ‘in situ’ cómo un inmigrante de origen subsahariano puede acceder a la oficina de asilo, cómo puede tramitar su petición de protección internacional sin necesidad de tener que saltar antes la valla, llegar a Melilla en patera u oculto en el doble fondo de un vehículo. De no hacerlo, de guardar silencio el ministro, de contestar con evasivas... se desplomará la base de la argumentación que éste viene defendiendo desde hace semanas. Con independencia del valor que un juez pueda dar a su razonamiento,  Fernández Díaz asegura que los guardias civiles ahora ya pueden expulsar sin más a cualquier inmigrante que trate de entrar en Melilla a través de la valla puesto que si éste quisiera pedir asilo, puede hacerlo en la oficina instalada a tal efecto en el lado español del paso fronterizo de Beni Enzar. Sin embargo, no aclara Fernández Díaz cómo puede llegar hasta esas instalaciones dicho inmigrante sin violar los controles de seguridad marroquíes, ya que las autoridades del país vecino impiden el paso a los subsaharianos y sólo consiguen llegar a la oficina de asilo los inmigrantes de rasgos árabes, que por sus rasgos se confunden con los marroquíes y pueden usar de modo fraudulento la documentación de éstos.
Al margen de venir a inaugurar lo que quiera, el ministro del Interior debería viajar cuanto antes a Melilla para ofrecer explicaciones ‘in situ’, especialmente a los guardias civiles, que son las principales ‘víctimas’ de sus controvertidos planteamientos y que no dejan de sumar imputados entre sus filas.

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