La jornada del domingo es eminentemente deportiva y la de ayer no iba a ser una excepción, además con muchos frentes abiertos en numerosas disciplinas: tenis, fútbol, fútbol sala, automovilismo o atletismo. Y los seguidores de éstos pudieron alegrarse o entristecerse dependiendo de los resultados que se dieron tanto en el ámbito local como en el nacional.
Por empezar por lo más lejano, ni el fútbol sala nacional ni el tenis consiguieron sus objetivos de lograr el mundial en el primero de los casos, que de nuevo se llevó Brasil, ni la Copa Davis que un sorprendente Stepanek logró para Chequia.
Alonso, con su tercer puesto en el gran premio de EEUU más la mano que echó Hamilton al imponerse a Vettel, sigue dejando la caja de los sueños abierta para los muchos aficionados que desean que se proclame campeón en Brasil.
Y aquí en Melilla, la I Media Maraton se lleva todo tipo de elogios y la UD Melilla rompe por fin la racha de malos resultados que lleva como locales –no gana desde el 9 de septiembre– y también llena de esperanza a los aficionados de cara a sus tres próximos encuentros, todos ellos fueron de casa, incluida la vuelta de la Copa del Rey que será el próximo día 28 con el Levante.
Pero la jornada dio para más, y por aquello de no romper con la tónica de ya muchos fines de semana, la inmigración se alzó de nuevo como protagonista de la jornada, esta vez en forma de patera, con ocho subsaharianos que llegaron hasta la playa de San Lorenzo, a plena luz del día, concretamente a las 13:15 horas.







