El Colegio Oficial de Médicos de Melilla ha acogido recientemente la conferencia del doctor Alejandro Rodríguez Morata, cirujano vascular y especialista en patología venosa, quien ha abordado en profundidad la insuficiencia venosa pélvica. La charla se ha enmarcado dentro del ciclo científico que la institución desarrolla con motivo de su centenario, reafirmando su compromiso con la formación médica continuada y la divulgación sanitaria.
Durante su intervención, el doctor Rodríguez Morata subrayó que la insuficiencia venosa pélvica es una enfermedad “frecuente, compleja y todavía poco reconocida”, que afecta mayoritariamente a mujeres, especialmente aquellas que han tenido dos o más embarazos. Según explicó, esta patología implica “problemas venosos que ocurren en el fondo del abdomen y en la pelvis” y, aunque suele relacionarse con la multiparidad, también puede originarse por causas como alteraciones del colágeno o compresiones venosas.
El especialista puso el foco en la elevada prevalencia de esta afección, destacando que muchas mujeres adultas con varices en las piernas podrían estar también desarrollando patología venosa pélvica. “El número de pacientes es incontable”, aseguró, haciendo hincapié en que no se trata de una dolencia menor. De hecho, puede derivar en complicaciones graves como compresión neurológica, pudendopatía o síndromes complejos que afectan significativamente la calidad de vida de las pacientes.
Rodríguez Morata diferenció dos grandes tipos de insuficiencia venosa pélvica, siendo aproximadamente el 90 % de los casos de tipo primario, más benignos y con síntomas que suelen manifestarse con el tiempo. Entre estos síntomas, mencionó la sensación persistente de distensión abdominal, dolor lumbar sin causa vertebral, urgencia miccional y molestias durante o después de las relaciones sexuales. “Algunas mujeres pueden tener dolor pélvico durante seis o siete horas después del acto íntimo, lo cual resulta muy limitante en su vida diaria”, relató.
Esta complejidad clínica provoca que muchas pacientes acudan inicialmente a consultas de ginecología o urología, desde donde son derivadas a los servicios de cirugía vascular para completar su diagnóstico y tratamiento. El cirujano remarcó la importancia de reconocer estos cuadros desde la práctica médica habitual para evitar retrasos diagnósticos y tratamientos erróneos.
Uno de los aspectos más destacados de la conferencia fue el repaso a los avances terapéuticos logrados en la última década. Rodríguez Morata aseguró que “el conocimiento del diagnóstico y tratamiento ha alcanzado prácticamente la excelencia”, con procedimientos mínimamente invasivos que permiten tratar la dolencia con gran efectividad. Detalló que mediante una simple punción ecoguiada en el brazo, en apenas dos o tres minutos, se puede acceder a las venas ováricas afectadas y cerrarlas por dentro, alcanzando tasas de éxito superiores al 95 %.
Además, explicó que la recuperación tras estos tratamientos es muy rápida. “Las pacientes se van a casa al día siguiente con pocas molestias y pueden retomar su vida habitual en poco tiempo”, afirmó. Sin embargo, muchas de ellas llegan a la consulta tras años de convivir con síntomas sin diagnóstico, creyendo que se trata de efectos de la menopausia, del ciclo menstrual o incluso de patologías como el colon irritable o intolerancias alimentarias.
Por esta razón, el doctor insistió en la necesidad de una adecuada formación médica y en la importancia del acompañamiento clínico. “No se puede diagnosticar lo que uno no conoce”, señaló, advirtiendo del riesgo de etiquetar erróneamente los síntomas y cronificar un problema que tiene solución.
Finalmente, destacó el valor de la comunicación médico-paciente como parte del abordaje terapéutico. En su práctica, utiliza explicaciones detalladas y dibujos anatómicos para que las pacientes comprendan su dolencia y participen activamente en su recuperación. “Para mí es básico explicar la patología desde lo más primario: papel, lápiz y paciencia”, concluyó.
Esta conferencia se suma a otras actividades científicas celebradas por el centenario del Colegio de Médicos de Melilla, como la ponencia sobre la terapia CAR-T, consolidando su papel como referente en divulgación médica en la ciudad.








