El Observatorio de Ceuta y Melilla presentó ayer su informe más reciente titulado 'Conectividad de Ceuta y Melilla a través de los cables submarinos', un análisis exhaustivo sobre la infraestructura de telecomunicaciones que une estas ciudades autónomas con el resto del mundo. El estudio fue elaborado por Rafael García Pérez, profesor titular de Relaciones Internacionales de la Universidad Pablo de Olavide, y se centra en la importancia estratégica y económica de los cables submarinos de fibra óptica.
La presentación reunió a figuras clave en el ámbito académico y de la investigación, como Carlos Echeverría Jesús, director del Observatorio de Ceuta y Melilla; Carlos Rontomé, director del Centro Universitario UNED Ceuta; y el propio autor del informe, quien explicó los principales hallazgos del estudio ante los asistentes.
Relevancia para Melilla
En declaraciones a El Faro de Melilla, Carlos Echeverría explicó que la experiencia del evento fue muy positiva:
"Ha ido estupendamente. Estoy llegando a Madrid y ya lo hemos colgado en la página. Es lo que hacemos siempre en cuanto se hace la presentación. Estamos muy contentos y hemos lanzado varios mensajes para ver si encontramos la posibilidad de hacer también la presentación en Melilla. Aunque ambas ciudades están bien conectadas, en Melilla hay que actualizar los cables, hay más tarea pendiente".
El director del Observatorio subrayó el impacto mediático del informe en Melilla, incluyendo su cobertura en la televisión económica local, y remarcó el interés creciente por esta cuestión: "Podríamos decir que a Melilla le interesa aún más esta cuestión de la conectividad por fibra óptica. Hemos tenido impacto en los medios de allí…", afirmó, mostrando la intención de trasladar los hallazgos de forma directa a la ciudad cuando se pueda organizar un acto local.
Sobre la posibilidad de presentar el informe en Melilla, Echeverría explicó que todavía no hay fechas concretas: "Todavía no se sabe para cuándo se tiene previsto aquí en Melilla. No me atrevo a anticipar nada, tenemos que buscar con quién lo hacemos. Ya veremos".
La importancia de los cables submarinos
El informe resalta la función crítica de los cables submarinos en la economía global y la defensa nacional. Más del 99% del tráfico digital transoceánico circula por estos sistemas, incluyendo comunicaciones financieras, gubernamentales y militares. La ONU los considera infraestructuras esenciales para la economía mundial y la seguridad nacional de los Estados.
La red está compuesta por cables de fibra óptica, tanto submarinos como terrestres, que enlazan la mayoría de los territorios del planeta. Su relevancia es tal que forman la base física del ciberespacio, superando en valor al transporte de bienes por vía marítima debido a la información que transmiten diariamente.
Además, los cables submarinos son auténticas autopistas digitales por donde circula información sensible de empresas y administraciones, cuya protección es clave para garantizar la soberanía digital y prevenir actos de espionaje o extracción masiva de datos.
Un objetivo estratégico en conflictos y defensa
El documento recuerda que, desde el punto de vista del derecho internacional, los cables submarinos pueden considerarse objetivos bélicos legítimos debido a su relevancia militar. Su destrucción puede ofrecer ventajas estratégicas decisivas. Históricamente, estos sistemas han sido blanco en conflictos desde finales del siglo XIX y, con la tecnología actual, pueden emplearse también para monitoreo ambiental o control de vehículos submarinos autónomos.
La seguridad de estos sistemas se ha convertido en un factor geopolítico relevante, con potencias mundiales compitiendo por garantizar el control y la protección de rutas de cables críticas.
El informe subraya que los cables submarinos enfrentan diversas amenazas que pueden comprometer su funcionamiento. Entre ellas se encuentran los desastres naturales, como terremotos o desprendimientos submarinos, que pueden dañar la infraestructura de forma imprevista. También representan un riesgo los accidentes derivados de la actividad marítima, incluyendo la pesca y el tráfico de embarcaciones comerciales, que aunque son más frecuentes, pueden interrumpir temporalmente las comunicaciones.
Por último, los ataques deliberados constituyen la amenaza más grave debido a su potencial de causar daños significativos y afectar de manera estratégica la conectividad. En Europa, estas vulnerabilidades son particularmente sensibles. Ejemplo de ello fueron las explosiones del gasoducto Nord Stream en 2022 y los incidentes posteriores que fueron atribuidos a buques extranjeros, hechos que han intensificado la preocupación sobre la seguridad de las rutas críticas submarinas en el continente.
Redundancia y diseño estratégico
Para garantizar la continuidad del servicio, la red global de cables submarinos ha sido diseñada de manera redundante. Esto significa que, ante la interrupción de un cable, el tráfico puede redirigirse a otros sistemas alternativos mientras se realizan las reparaciones. La interconexión de áreas densamente pobladas y económicamente activas asegura que las autopistas digitales sean confiables, aunque siguen sujetas a las limitaciones geográficas de las rutas navales comerciales.
Actualmente existen alrededor de 600 sistemas de cables submarinos en funcionamiento, cifra que se ha más que duplicado en la última década y continúa creciendo rápidamente, lo que refleja la creciente demanda global de conectividad.
Un Observatorio consolidado en Ceuta y Melilla
Durante la apertura del acto, Carlos Echeverría y Carlos Rontomé destacaron la importancia de seguir impulsando espacios de análisis sobre los desafíos que afectan a Ceuta y Melilla. Ambos resaltaron el papel del Observatorio como plataforma de estudio, divulgación y propuesta en torno a temas estratégicos para estas ciudades autónomas.
Con este informe, el Observatorio alcanza su undécimo documento oficial, consolidando una trayectoria orientada a generar conocimiento útil y abrir el debate sobre asuntos decisivos para el presente y el futuro de Ceuta y Melilla.
El estudio subraya que mejorar la infraestructura de cables submarinos no solo responde a necesidades tecnológicas, sino también estratégicas y económicas. Una conectividad robusta permite a Ceuta y Melilla integrarse mejor en la economía digital, facilitar la comunicación institucional y empresarial, y garantizar que estas ciudades mantengan su relevancia en un entorno global cada vez más interconectado.
Carlos Echeverría concluyó destacando la importancia de trasladar estos hallazgos a la ciudadanía y las autoridades locales, subrayando que la conectividad no es solo un tema técnico, sino un factor de desarrollo y seguridad para ambas ciudades:
"Tenemos que trasladar esto a Melilla, habiendo además en Melilla interés por estos temas. La conectividad es esencial para la economía, la comunicación y la defensa, y es una prioridad estratégica para nuestras ciudades autónomas".








