El Gobierno local de Melilla ha puesto en marcha el proceso de contratación para la renovación del alumbrado público en distintos viales de la ciudad con la instalación de nuevas luminarias con tecnología LED. El contrato, con un presupuesto de licitación de 399.994 euros, contempla la sustitución punto a punto de 861 equipos de iluminación existentes por otros más eficientes desde el punto de vista energético y medioambiental.
La actuación tiene como objetivo modernizar varias zonas de la ciudad y conseguir un ahorro energético significativo, manteniendo unos niveles de iluminación adecuados dentro del marco normativo vigente para el alumbrado exterior.
Según recoge la documentación técnica elaborada para este proyecto, las luminarias actuales corresponden principalmente a equipos de vapor de sodio de alta presión y halogenuros metálicos de diferentes potencias. Estos sistemas, habituales en instalaciones públicas de décadas anteriores, presentan un consumo energético superior al de las actuales soluciones LED.
El cambio permitirá reducir de manera notable la demanda eléctrica del alumbrado afectado. Los cálculos incluidos en la memoria técnica estiman que el consumo anual de las instalaciones actuales asciende a cerca de 272.000 kilovatios, mientras que con la nueva tecnología LED se situará en algo más de 85.000 kilovatios al año. Esto supone un ahorro energético anual de 186.555 kilovatios.
Menos costes para la Ciudad
En términos económicos, el consumo eléctrico actual genera un coste aproximado de 95.371 euros al año. Con la nueva instalación, esta cifra bajará hasta los 27.033 euros, lo que supone una reducción del gasto de unos 68.000 euros anuales únicamente en la factura eléctrica.
A este ahorro se suma la reducción prevista en los trabajos de mantenimiento y reposición. Los técnicos calculan que los nuevos equipos permitirán disminuir estos costes en unos 30.337 euros, gracias a una mayor vida útil y a las menores necesidades de intervención que ofrecen las luminarias LED frente a las tecnologías tradicionales.
La actuación también tendrá un impacto ambiental. De acuerdo con las estimaciones recogidas en el proyecto, las emisiones asociadas al alumbrado actual alcanzan los 493.730 kilogramos de CO₂ al año, mientras que con la instalación prevista se reducirán hasta aproximadamente 141.500 kilogramos. La reducción de emisiones será, por tanto, de más de 350 toneladas anuales.
El proyecto busca avanzar en la sostenibilidad energética de Melilla mediante una iluminación más eficiente, reduciendo el consumo sin comprometer la calidad del servicio público. La tecnología LED permite además una mejor gestión de la iluminación, con sistemas más precisos y adaptados a las necesidades de cada vía.
Entre los trabajos previos a la ejecución de la obra, la empresa adjudicataria deberá realizar una revisión completa de los viales incluidos en el contrato. Esta inspección servirá para determinar las necesidades logísticas de la intervención, como posibles cortes de calles, desvíos de tráfico u otras medidas necesarias para garantizar el desarrollo de los trabajos con la menor afección posible a los melillenses.
Las calles afectadas por los cambios
Las nuevas luminarias deberán cumplir los requisitos técnicos exigidos para instalaciones de alumbrado exterior con tecnología LED. La memoria establece que los materiales empleados deberán ser de primera calidad y ajustarse a las recomendaciones y criterios técnicos establecidos por organismos como el Ministerio para la Transición Ecológica, el Comité Español de Iluminación y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Los equipos deberán proceder de fabricantes de reconocida solvencia y adaptarse a las especificaciones definidas en el presupuesto del contrato, con el objetivo de garantizar la durabilidad de la instalación y el correcto funcionamiento del nuevo sistema.
Los trabajos afectarán a numerosos puntos de la ciudad. Entre los viales incluidos en la actuación figuran la Carretera Tiro Nacional, Juan Guerrero Zamora, Luis de Prendes, Vicente Maeso, Enrique Nieto, Actriz Vecino, Acera del Curruquero, Ramiro de Maeztu, Francisco Pizarro, Jamaica, Acera Negrete, Cantera Pablo Pérez, Patrón Pedro Sánchez y Pedro Mendoza, Patio Montes y La Cal, así como Tadino Martinengo, entre otras calles.
Con esta renovación, la Ciudad Autónoma pretende avanzar en la transformación del alumbrado público hacia un modelo más eficiente, con menor consumo energético, menos emisiones contaminantes y una reducción de los costes asociados a la prestación de este servicio. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 17 de julio.








