Melilla ha reducido ligeramente su población durante el último año, aunque detrás de ese descenso global hay un cambio en la composición de sus habitantes. La ciudad ha ganado residentes de nacionalidad española, pero ha registrado una caída de empadronados extranjeros, un comportamiento que explica el balance final negativo de la evolución del censo.
Los datos provisionales de la Estadística Continua de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a la comparación entre el padrón del 1 de julio de 2025 y el del 1 de julio de 2026, reflejan que Melilla ha pasado de 87.064 habitantes a 86.616. El resultado es de 448 residentes menos en apenas 12 meses, lo que supone un descenso del 0,51%.
La evolución contrasta con la registrada en el conjunto de España, donde la población continúa creciendo y alcanza máximos históricos gracias, principalmente, al incremento demográfico experimentado durante el último año.
Uno de los aspectos más significativos de la estadística del INE en Melilla es la diferente evolución según la nacionalidad de los residentes. Los ciudadanos con pasaporte español pasaron de 74.997 a 75.355 personas, lo que supone un incremento de 358 residentes, con un crecimiento del 0,48%.
En cambio, la población extranjera descendió desde las 12.067 personas registradas un año antes hasta las 11.261 actuales. La ciudad perdió 806 residentes de terceros países, una reducción del 6,68%, muy superior en términos relativos al descenso registrado por la población total. Este comportamiento modifica ligeramente el peso de ambos colectivos dentro del padrón. Los españoles representan ya cerca del 87% del censo melillense, mientras que los foráneos se sitúan en torno al 13%.
Variaciones en función de la edad
La comparación por edades también deja varias tendencias demográficas, de manera que el retroceso en la estadística es visible entre los menores, lo que confirma el descenso de las generaciones más jóvenes.
El grupo de cero a cuatro años pasa de 4.256 a 3.970 menores, con una pérdida de 286 niños. Entre los cinco y los nueve la caída es aún mayor, al pasar de 5.856 a 5.534 residentes, es decir, 322 menos. También disminuye la población de diez a 14 años, que baja de 6.510 a 6.361 personas, mientras que el grupo de 15 a 19 años retrocede de 6.801 a 6.575 jóvenes.
La reducción de la población infantil y adolescente constituye uno de los rasgos destacados de la actualización del padrón de Melilla y apunta a una menor presencia de las generaciones más jóvenes respecto al año anterior. Sin embargo, la evolución cambia al analizar las edades adultas. Los mayores incrementos se concentran entre las personas de entre 20 y 44 años, precisamente las franjas de edad con mayor actividad laboral.
El grupo de 20 a 24 años aumenta en 126 personas, pasando de 6.494 a 6.620 residentes. Entre los 25 y 29 años el crecimiento alcanza los 176 habitantes, al pasar de 5.939 a 6.115. Uno de los aumentos más destacados se produce entre los 30 y los 34 años, donde la población crece de 5.576 a 5.898 personas, es decir, 322 más. También sube el grupo de 40 a 44 años, que gana 199 vecinos, hasta situarse en 6.165 censados.
Por el contrario, algunos tramos de edades más avanzadas continúan bajando. Destaca en este sentido el segmento entre los 70 y 74 años, que pierde 230 residentes en un año, pasando de 3.037 a 2.807 personas. También disminuyen los grupos de 65 a 69 años, con 175 habitantes menos, y de 75 a 79 años, que retrocede en 90 empadronados.
Estos movimientos responden, en buena medida, al envejecimiento natural de las cohortes de población y al relevo entre generaciones, además de los movimientos migratorios que afectan a determinados grupos de edad.
La evolución de los residentes foráneos
Los datos también muestran que el descenso de la población extranjera se concentra en buena parte de los grupos infantiles y juveniles. Por ejemplo, entre los menores de cinco años los residentes de otros países pasan de 397 a 314, mientras que entre los cinco y los nueve años disminuyen de 348 a 306 personas. En cambio, en varias franjas de edad adulta aumenta el número de foráneos, especialmente entre los 35 y los 44 años.
Mientras Melilla registra un ligero descenso demográfico, la tendencia nacional continúa siendo ascendente. Según la Estadística Continua de Población del INE, España ganó 104.178 habitantes durante el segundo trimestre de 2026 y alcanzó el 1 de julio un total de 49.801.559 residentes, el mayor volumen de población de toda la serie histórica.
En términos interanuales, el crecimiento estimado de la población española fue de 444.205 personas, consolidando una dinámica expansiva que contrasta con la evolución registrada en la ciudad, donde el balance del último año está en cifras negativas debido, fundamentalmente, al descenso de la población extranjera.








