El Gobierno de la Ciudad Autónoma ha rebatido al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que la entrada de Melilla a la Unión Aduanera anunciada por el Gobierno debe realizarse manteniendo su régimen fiscal singular, una “premisa innegociable” para el consejero de Economía, Miguel Marín.
Además, el consejero ha reconocido que la crisis fronteriza ha provocado un leve frenazo en el turismo hacia nuestra ciudad.
A preguntas de los periodistas, Marín ha puntualizado que si la entrada en la Unión Aduanera no es manteniendo las mismas condiciones que ahora tiene en su régimen fiscal, “la cosa saldrá un poco fea”.
Por ello, ha instado al Gobierno central a “hacer las cosas con tranquilidad, con certidumbre y paso firme” y, sobre todo, consultando al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, como máximo responsable del Ejecutivo local y “representante del Estado en Melilla” antes de dar ningún paso al respecto.
Marín ha dejado claro que el régimen fiscal singular de Melilla debe estar "blindado” y no tocarse, salvo para cualquier mejora.
El consejero ha respondido así a Albares, que este miércoles ha dicho que en el Gobierno están trabajando ya en esta medida, anunciada por Pedro Sánchez en su comparecencia en el Congreso de los Diputados para hablar de la crisis en Ceuta, utilizando un procedimiento similar al que se empleó para el caso de Canarias.
En este sentido, Marín ha rebatido que “el caso de Canarias es totalmente distinto al de Melilla”, con un régimen fiscal diferente, de ahí que haya insistido en que antes de adoptar medidas se consulte con el Ejecutivo melillense y garantizando el régimen fiscal de la ciudad autónoma para no salir perjudicada.
Frenazo turístico
por otro lado, el también consejero de Turismo ha reconocido que el desarrollo turístico de Melilla se ha visto afectado por la crisis fronteriza en Ceuta, que también sufrió Melilla en menor medida con un repunte de la presión migratoria a finales de julio, con cancelaciones de reservas y una caída en la solicitud de bonos turísticos.
Marín, ha confirmado que, a raíz de lo sucedido en Ceuta, varios grupos de visitantes que tenían programado un viaje a Melilla decidieron cancelar sus planes.
Un "dato objetivo" que han transmitido al Gobierno de Melilla tanto las agencias de viajes como los propios hoteles, según informó.
También “se ha resentido algo” la venta de bonos turísticos. Este programa “continúa funcionando”, ha dicho el consejero, según el cual el impacto en el desarrollo turístico de Melilla no ha sido “en la dimensión de lo ocurrido en Ceuta”, aunque ha confiado en que la normalidad “vuelva lo antes posible”.
No obstante, cree que “será complicado viendo la actuación del Gobierno” central, dado que el presidente, Pedro Sánchez, calculó que la vuelta a la normalidad en Ceuta podría demorarse hasta finales de año. Un escenario "realmente inaudito” siendo España el cuarto país de la Unión Europea, ha lamentado Marín.








