Melilla registró durante 2025 un total de 19 delitos de odio conocidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, una cifra que sitúa a la ciudad autónoma a la cabeza de España en tasa de incidencia por población, con 21,89 casos por cada 100.000 habitantes, muy por encima de los 8,15 registrados en 2024.
El incremento interanual es uno de los más destacados de la serie reciente, ya que los hechos conocidos pasaron de siete en 2024 a 19 en 2025, lo que supone un aumento del 171,4%. La subida rompe además con la tendencia relativamente estable de los años anteriores, aunque las cifras absolutas continúan siendo reducidas debido al tamaño poblacional de Melilla, según las cifras oficiales del Ministerio del Interior consultadas por este periódico.
La evolución de los últimos cinco años muestra que en 2021 se contabilizaron tres delitos de odio, con una tasa de 3,48 casos por cada 100.000 habitantes; en 2022 la cifra bajó a dos hechos, con una tasa de 2,42. En 2023 se produjo un repunte hasta nueve expedientes y una tasa de 10,53, antes de volver a descender en 2024 hasta los siete incidentes. El salto registrado en 2025 multiplica por más de nueve los datos de 2022 y casi duplica los de 2023.
Por tipologías, el grupo más numeroso en Melilla durante el último año fue el relacionado con la orientación sexual e identidad de género, con seis hechos conocidos. Le siguieron el antisemitismo y la ideología, con cuatro casos cada uno; el racismo y la xenofobia, con dos; y el epígrafe de otras infracciones, también con dos situaciones conocidas.
Los datos muestran también un cambio respecto a ejercicios anteriores. En 2023, por ejemplo, el antisemitismo concentró buena parte de los registros, con cuatro de los nueve hechos conocidos. En 2024, los casos se repartieron entre discriminación sexual o de género, ideología, orientación sexual, racismo y otros ámbitos. En 2025, en cambio, la diversidad de categorías afectadas es mayor, con presencia de cinco grandes grupos de motivación delictiva.
Ataques a las personas por su orientación sexual
En cuanto a las víctimas, Interior contabilizó 14 victimizaciones en Melilla durante 2025. La diferencia entre hechos conocidos y víctimas responde a que un mismo incidente puede afectar a varias personas o generar distintos registros. De esas 14 personas afectadas, seis estuvieron relacionadas con ataques de odio por orientación sexual o identidad de género, tres por antisemitismo, dos por ideología, dos por racismo o xenofobia y una encuadrada en otras infracciones.
La actividad policial también aumentó. Ocho personas fueron detenidas o investigadas por delitos de odio en 2025 en Melilla. De ellas, cinco estuvieron relacionadas con creencias o prácticas religiosas, una con antisemitismo, una con orientación sexual o identidad de género y otra con otros tipos de infracciones. Además, ocho de los 19 hechos conocidos fueron esclarecidos, lo que representa un porcentaje de resolución del 42,1%.
El dato melillense adquiere mayor relevancia al compararlo con el conjunto nacional. En España, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad registraron en 2025 un total de 2.417 infracciones penales e incidentes de odio, la cifra más alta desde que existe la serie estadística, iniciada en 2014. El volumen supone un incremento del 23,6% respecto a 2024.
El crecimiento nacional se produjo en prácticamente todos los ámbitos, salvo en la discriminación generacional, que descendió un 31%. Los delitos motivados por racismo y xenofobia fueron los más numerosos, con 934 casos, un 16,1% más que el año anterior. Tras ellos se situaron los delitos relacionados con orientación sexual e identidad de género, con 571 hechos, y los vinculados a ideología, con 241 expedientes, estos últimos con un aumento del 64%.
El entorno digital dispara el número de casos
Dentro de las categorías con mayor subida porcentual destacó la islamofobia, que aumentó un 133%, aunque Interior señala que comenzó a desglosarse de manera independiente en 2024. También aumentaron la disfobia, con un 90%, y el antisemitismo, con un 86,5%. En este último ámbito, Melilla registró cuatro hechos conocidos durante 2025, frente a uno en 2024 y cuatro en 2023.
Los delitos de odio también reflejan una dimensión creciente en el entorno digital. El informe estatal destaca especialmente el incremento de los episodios de islamofobia en internet, donde los casos aumentaron un 450%. Las redes sociales y otros espacios digitales se han convertido en uno de los escenarios donde se difunden mensajes discriminatorios y conductas que posteriormente pueden derivar en investigaciones policiales.
Respecto a la tipología penal, los hechos más habituales en España fueron las amenazas, con 446 casos, y las lesiones, con 441. A continuación, aparecen los delitos de promoción de la discriminación, con 319 hechos, los daños, con 119, y las injurias y tratos degradantes, con 113 casos cada uno.
La posición de Melilla como territorio con mayor tasa de delitos de odio en 2025 contrasta con su reducido número absoluto de casos. La tasa, de 21,89 por cada 100.000 habitantes, duplica ampliamente la media de muchos territorios y supera a Navarra, con 15,6, y Ceuta, con 10,7. Sin embargo, el tamaño de la población hace que pequeñas variaciones en el número de incidentes tengan un impacto elevado en los porcentajes.
Pese a ello, los datos del Ministerio del Interior muestran un aumento de los registros en la ciudad durante el último ejercicio, con una mayor dispersión de las motivaciones y un incremento tanto de las investigaciones como de los hechos esclarecidos.








