Melilla es la segunda ciudad española donde más se cobra por el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una prestación dirigida a hogares en situación de vulnerabilidad económica y que en 2026 ha aumentado un 11,4 %, según recoge una información publicada por El Debate. El informe también señala que uno de cada tres beneficiarios de esta ayuda en España es extranjero.
La actualización aprobada para este año sitúa la renta garantizada para un beneficiario individual en 733,60 euros mensuales, lo que equivale a 8.803,20 euros anuales. Las cuantías se incrementan en función del número de integrantes de la unidad de convivencia y de si se trata de familias monoparentales.
De esta manera, un hogar compuesto por un adulto y un menor o por dos adultos puede recibir hasta 953,68 euros al mes. En los casos de unidades familiares más amplias, la cantidad aumenta progresivamente hasta alcanzar un máximo de 1.613,92 euros mensuales para familias con varios menores o adultos convivientes.
El IMV funciona como una prestación diferencial. Esto significa que el Estado complementa los ingresos de una persona o familia hasta alcanzar el umbral económico fijado para cada situación concreta. Así, quienes ya perciben salarios reducidos u otras ayudas pueden seguir cobrando esta prestación si continúan dentro de los límites establecidos por la Seguridad Social.
La ayuda no tiene una fecha límite de duración. El Ingreso Mínimo Vital se mantiene activo de manera indefinida mientras los beneficiarios sigan cumpliendo los requisitos de vulnerabilidad económica y residencia. No obstante, la Seguridad Social realiza revisiones periódicas para comprobar que las condiciones continúan vigentes.
Además, la cuantía puede variar cada año dependiendo de los cambios en los ingresos o en la composición familiar de la unidad de convivencia. La prestación también puede extinguirse si se superan los límites económicos fijados o si cambian las circunstancias personales de los beneficiarios.
La relevancia del IMV en Melilla ya había quedado reflejada anteriormente. Según publicó El Faro de Melilla, más de 3.400 hogares de la ciudad autónoma recibían esta prestación, consolidándose como una de las principales ayudas sociales para numerosas familias melillenses en un contexto marcado por la vulnerabilidad económica.
Este escenario sitúa a Melilla entre los territorios donde la prestación alcanza importes más elevados, en paralelo al peso que el IMV tiene en la ciudad. La ayuda continúa siendo una herramienta destinada a garantizar ingresos mínimos a hogares vulnerables, con cuantías revisables y sujetas al cumplimiento de los requisitos establecidos.








