María Loren Ezquerro es directora de desarrollo comercial en la empresa Intercruises Shoresides & Port Services. Este próximo miércoles 14 de enero en el hotel Tryp Melilla Puerto será una de las ponentes en el evento 'Huella social de turismo de cruceros en destino', organizado por El Faro de Melilla junto a Clúster de Emprendimiento Melilla.
Este medio ha conversado con María Loren sobre el potencial que tiene nuestra ciudad para poder establecerse como un destino de cruceros consolidado.
-Contaremos con su presencia la próxima semana en nuestra ciudad ...
-Sí. Participaré en el desayuno coloquio 'Huella social de turismo de cruceros en destino', donde hablaré de la creación de producto entre la petición de la naviera y lo que se llega a solicitar en el destino.
-¿A qué se dedica Intercruises?
-Mi terreno es el desarrollo de producto y la contratación de proveedores en el destino.
-¿Trabaja Intercruises con Melilla?
-Tenemos una colaboración firme desde hace muchos años con la agencia Africa Travel. Con ellos tenemos contratados todos los productos que ofrecemos a los cruceristas, que son bastantes cosas.
-¿Qué balance hace de su implantación en nuestra ciudad?
-Por el momento, queremos ampliar portfolio. Nos gustaría entrar en contacto con otros proveedores para ver de qué manera podemos ofrecer mucho más producto a las navieras y, de este modo, poder diferenciarnos.
Nosotros contribuimos con todo tipo de proveedores, tanto culturales como de turismo activo. Aceptamos lo que nos quieran ofrecer para, nosotros igualmente, ofrecérselo a la naviera.
-Melilla se está consolidando como destino de cruceros, aunque todavía está a años luz de otros destinos como Málaga ¿Cuáles son los puntos fuertes de nuestra ciudad?
-Ahora mismo veo mucha oferta de turismo histórico y cultural. Un terreno donde Melilla está muy fuerte. También en cuanto a gastronomía, por ejemplo, se podría dar un poco más de visión en ese sentido.
Para mí esos son los puntos fuertes ahora mismo.
-¿Y los puntos débiles?
-Se necesita una mejora de la infraestructura y más recursos en transporte. También son necesarios más guías preparados y otro tipo de actividades que sí tenemos en otros puertos.
Quizás también hace falta tener una mayor cooperación con Marruecos y que se nos abra un poco la posibilidad de contactar al otro lado, para hacer producto allí en Marruecos. Eso sí que lo tenemos en Ceuta, por ejemplo.
-El turismo de cruceros suele traer críticas que aluden a un impacto económico insuficiente de los viajeros ¿Qué opina?
-Yo no creo que eso sea cierto. Más si cabe, por ejemplo, en un puerto como Melilla, donde todo el que llega baja a la ciudad y tiene la posibilidad de explorarla de una manera o de otra, bien con un grupo o bien por su cuenta.
No obstante, también el puerto y la ciudad deben colaborar en que haya un transporte que facilite a los cruceristas el acceso a la ciudad. Además, las tiendas y otro tipo de actividades tienen que estar abiertas cuando el crucero llegue, para poder dar servicio.
De hecho, tanto nosotros en nuestro campo de turoperador como la naviera con el contacto directo con el crucerista a bordo, se les hace llegar la información de lo que la ciudad les ofrece. Algo que también hace el Patronato de Turismo a pie de barco.
Personalmente, yo no estoy nada de acuerdo con esas críticas.
-De cara al futuro ¿Ve potencial en Melilla para constituirse como un destino de cruceros consolidado?
-Pienso que sí, porque se ve a una ciudad con muchas ganas y con mucho potencial. Todo el mundo está involucrado.
Es verdad que se echa un poco en falta una convocatoria de más actividades donde participemos todos los colaboradores y se haga una especie de feria de proveedores donde todos podamos colaborar de la oferta que hay y aportar de nuestra parte.
El puerto está tomando mucho potencial con la construcción de la nueva terminal. Al final, las navieras están deseosas de puertos nuevos. Quieren dejar ya un poco más de lado los puertos que están tan masificados.
Quieren explorar nuevos destinos y, si les dan facilidades, pues mejor que mejor. Al final la naviera es una empresa y lo que busca es que le den facilidades en todos los sentidos. Si Melilla está dispuesta a eso, tiene mucho potencial y mucho recorrido por delante.
-El turismo de cruceros no deja de crecer cada año ¿Está ya plenamente consolidado?
-Por supuesto. De hecho, todas las navieras a día de hoy tienen barcos en construcción y hay navieras que están a la espera de diques para poder empezar a construir y que se encuentran en stand-by, porque no encuentran astilleros que se los construyan, ya que están todos a tope de trabajo.
Además, es un negocio que trabaja con mucha antelación y eso también facilita la labor a todos los stakeholders, puesto que saben con mucha antelación qué previsión de futuro y qué proyección hay.
Veo mucho futuro al turismo de cruceros. De hecho, estamos trabajando ya en productos para el 2027 y el 2028.








