Melilla vuelve a sumar un episodio de vertidos incontrolados en el Río de Oro. La Policía Local ha identificado al propietario de una moto de agua hallada abandonada en el cauce, un hecho que se suma a los vertidos de ropa detectados en la zona. El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha recordado que este tipo de infracciones puede acarrear sanciones de hasta 3.000 euros y ha anunciado el inicio, el día 15, de los trabajos de desbroce y limpieza en cañaverales, la zona más cercana a la población.
La aparición de la moto de agua se produce en un contexto de vertidos recurrentes en el Río de Oro, que en los últimos días también ha registrado el hallazgo de ropa abandonada en su cauce. Preguntado por las medidas para frenar este tipo de comportamientos, Ventura ha reconocido que "ante la persona que no cumple normas, es muy difícil" evitar que estos hechos se repitan, y ha señalado que la sanción sigue siendo la principal herramienta disponible.
El consejero ha explicado que cada mes se hacen públicas las sanciones impuestas a través del Gruvama, la Policía Local, la Guardia Civil o mediante denuncias de los propios vecinos. En el caso de la moto de agua, ha sido precisamente la Policía Local la que ha logrado identificar al propietario del vehículo, que podría enfrentarse a una multa de hasta 3.000 euros.
En cuanto a las labores de mantenimiento del cauce, Ventura ha explicado que hasta hace poco tiempo era la Confederación la que se encargaba de la adecuación y limpieza de los arroyos y de gran parte del río, unos trabajos que finalizaron entre abril y mayo. Ahora, según ha indicado, corresponde al Gobierno de la ciudad continuar con las labores de limpieza, comenzando el día 15 con un desbroce en cañaverales, la zona más próxima a la población y cercana a las gasolineras y a la zona de Pinori.
El consejero ha recordado que este reparto de tareas responde al protocolo firmado hace aproximadamente dos años entre el Gobierno de la ciudad y la Confederación, según el cual, una vez concluidas las obras de desbroce, adecuación de arroyos y reforestación por parte de este organismo, la limpieza periódica del cauce pasa a ser responsabilidad municipal ante cualquier nuevo vertido.
Ventura ha insistido en que la colaboración ciudadana es "fundamental" para frenar este tipo de conductas. "La gente ve y lo que hay que hacer es tomarse ese tipo de comportamiento como algo que nos afecta a todos", ha declarado, subrayando que estos vertidos no perjudican al Gobierno, sino al conjunto de los melillenses.
El consejero ha pedido a los vecinos que denuncien este tipo de comportamientos, tanto en el río como en otras zonas como el extrarradio, la pista de carros o los pinares, y ha calificado estos hechos como "barbaridades" difíciles de entender.








