El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó, en un documento de análisis y prospectiva elaborado el 30 de julio, que existía una bolsa de candidatos dispuestos a intentar el cruce hacia Melilla y las islas Chafarinas mientras la atención del Gobierno se concentraba en la avalancha migratoria que colapsó Ceuta ese mismo día, según ha adelantado el diario El Debate a partir de material desclasificado por el Ejecutivo sobre la crisis migratoria del pasado verano.
El documento dedica un apartado específico a la situación en Melilla, en el que el CNI señalaba que, hasta ese momento, se mantenía "estable", aunque advertía de que "existen indicios que apuntan a un posible contagio". El texto detalla que en los días previos habían entrado 50 personas por la localidad adyacente de Beni-Enzar y que ya se había detectado "una bolsa de candidatos en los alrededores de la Ciudad Autónoma".
El aviso del CNI no se limitó a Melilla. El mismo informe recoge que tres personas habían accedido a las islas Chafarinas motivadas por los mensajes difundidos en redes sociales, con la intención de acogerse a un procedimiento ordinario de expulsión que les permitiera permanecer en España durante su tramitación. Según el Centro, este modus operandi estaba vinculado al mismo efecto llamada que impulsaba la crisis en Ceuta.
En su apartado de prospectiva, el CNI advertía de que "es previsible que la situación en Ceuta se extienda a Melilla y las islas Chafarinas", y señalaba que el efecto llamada, amplificado en redes sociales, actuaría como catalizador para la llegada de nuevos candidatos a cruzar la frontera en ambos puntos. El organismo detectó igualmente, ese mismo 30 de julio, desplazamientos hacia la zona de Ceuta de personas procedentes de varias ciudades marroquíes e incluso de Mauritania.
La crisis migratoria del 30 de julio dejó en Melilla 1.323 entradas irregulares, según los datos facilitados en su momento por la Delegación del Gobierno. De ellas, 1.063 personas fueron retornadas a Marruecos, mientras que 260 permanecieron en la ciudad, 140 de ellas menores de edad. Días después, una convocatoria difundida en redes sociales para un nuevo intento de entrada masiva el 15 de agosto volvió a encender las alertas en la ciudad autónoma.
El aviso sobre Melilla y Chafarinas añade una dimensión geográfica a una crisis que hasta ahora había quedado eclipsada por el foco puesto casi en exclusiva sobre Ceuta, tanto en la cobertura informativa como en la propia gestión de aquellos días.
El CNI, sin embargo, mantuvo abierto un frente de vigilancia sobre el resto de la frontera sur, anticipando con varios días de margen que la presión migratoria acumulada durante 2026 hacia España "está encontrando una vía propicia en la crisis de Ceuta" y que era previsible que esa presión "continúe en aumento".








