La ONG Mec de la Rue (MdLR) ha encendido las alarmas sobre la seguridad de los menores alojados en el centro de menores de La Purísima, advirtiendo que algunos de ellos podrían estar expuestos a situaciones de riesgo en los alrededores de las instalaciones. La organización propone incluso trasladar a los jóvenes a pisos ante la percepción de que la zona en la que se encuentra el centro es peligrosa.
Según Maite Echarte, presidenta de MdLR, “la zona por la noche es peligrosa porque los menores transitan por calles poco iluminadas y, en muchas ocasiones, hay vehículos con pederastas que los están esperando”. Estas declaraciones que hizo la presidenta a RTVE señalan la necesidad de reforzar la vigilancia no solo dentro del centro, sino también en los alrededores y en los trayectos de los menores.
Frente a estas preocupaciones, Randa Mohamed, consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, ha asegurado que la administración local ha tomado medidas para garantizar la seguridad de los jóvenes. “Hemos mantenido reuniones con la Guardia Civil y ya se les dijo en su momento que estábamos muy preocupados por la situación que podían estar sometidos los menores. No estoy hablando de los alrededores del centro, porque eso lo desconocíamos totalmente”, explicó la consejera.
Mohamed reconoció que, hasta hace poco, la barrera de entrada al centro estaba abierta, lo que permitía el paso de personas ajenas a la institución sin mayor control. “Hay que tener un control absoluto sobre qué tipo de personas entran, no entran. Hemos reforzado en ese sentido el sistema de acceso al centro. Antes la barrera estaba abierta y se pasaba como si nada y es cierto que hemos intentado que haya un control mucho más intenso en ese sentido”, comentó.
La consejera destacó que cualquier situación irregular detectada por MdLR u otras asociaciones debe ser comunicada a la Consejería y a las Fuerzas de Seguridad para que se tomen las medidas oportunas. "Y en cuanto a los alrededores, si la entidad que me estás diciendo tiene algún tipo de prueba o algún tipo de sospecha, en este caso de algún tipo de menudeo o acceso que no debería ser, yo le invito, por favor, a que lo pongan en conocimiento de la Consejería y de las Fuerzas de Seguridad del Estado".
Respecto a la posibilidad de cambiar la ubicación del centro, la titular de Políticas Sociales indicó que no es una opción viable en este momento. “El centro fue diseñado para una ocupación mucho mayor. Antes albergaba hasta 1.500 niños, por lo que trasladarlo a otro barrio no era factible. Hoy, aunque la población es menor, buscar una nueva ubicación supondría disolver el centro tal como existe y creo que no es una buena idea”, explicó Mohamed.
En cambio, la Consejería apuesta por mejorar las condiciones de habitabilidad y seguridad dentro de la instalación. “Nuestro objetivo es acondicionar el centro de manera óptima, manteniendo sus servicios y evitando la disolución del mismo. Hay que estar siempre en previsión de que volvamos a estar como antes y no disolver un centro para volver a crearlo otra vez”, subrayó.
Hasta el momento, la administración ha reforzado los accesos, intensificado la coordinación con la Guardia Civil y está a la espera de que las organizaciones presenten pruebas concretas sobre cualquier situación irregular en la zona. Mientras tanto, la seguridad de los menores sigue siendo un tema prioritario.








