Desde la Asociación Comunidad Musulmana de Melilla han expresado su "profunda consternación y pesar" por el incendio ocurrido en la tarde del pasado viernes en la histórica Mezquita-Catedral de Córdoba.
"Un monumento emblemático, Patrimonio de la Humanidad y símbolo vivo de la riqueza cultural y religiosa que atesora nuestro país", según afirmó.
Esta entidad ha querido transmitir su solidaridad y cercanía a toda la ciudadanía cordobesa y a quienes, en todo el mundo, valoran este tesoro arquitectónico que pertenece a la memoria común de la humanidad.
Al mismo tiempo, han felicitado, a la vez que reconocido públicamente la rápida y eficaz intervención de los efectivos de emergencias, Bomberos, fuerzas de seguridad y personal técnico.
"Su profesionalidad y entrega han permitido reducir al mínimo las consecuencias de este incidente, evitando daños de mayor magnitud que podrían haber supuesto una pérdida irreparable para el patrimonio histórico y cultural".
Por último, han reiterado su profundo deseo de que se restablezca cuanto antes la normalidad en este lugar único, que representa un punto de encuentro entre culturas y un símbolo de convivencia y respeto mutuo.
Incendio
El incendio estalló en la noche del viernes 8 de agosto, sobre las 21:15 horas, en una zona próxima a la capilla de la Anunciación —ubicada entre la del Baptisterio y la del Espíritu Santo—, utilizada como almacén donde se guardaban utensilios de limpieza, incluida una barredora mecánica. Todo apunta a un cortocircuito como causa inicial del fuego.
La rápida activación del plan de autoprotección permitió movilizar varias dotaciones de Bomberos, la Policía y servicios técnicos. En poco más de una hora, el fuego fue controlado y finalmente extinguido cerca de la medianoche del mismo viernes.
El fuego provocó el colapso del techo de la capilla de la Anunciación, mientras que otras capillas cercanas (como la de San Nicolás y la del Espíritu Santo) sufrieron daños por humo, agua o desplome de cornisas, aunque sin destrucción de retablos o esculturas relevantes.
Los daños se limitaron a unos 50 metros cuadrados de los aproximadamente 13.000 que conforman el monumento.
Apenas 24 horas después del incidente, la Mezquita‑Catedral reabrió en su horario habitual para visitas diurnas y al campanario, aunque la zona afectada permanece cerrada al acceso.
Además, el Ministerio de Cultura activó de inmediato el Plan Nacional de Gestión del Riesgo y Emergencias en Patrimonio Cultural para coordinar una evaluación técnica y futura restauración.








