Para Miguel Marín, consejero de Economía del Gobierno de Melilla, los datos de afiliación a la Seguridad Social conocidos en los últimos días y la lectura que ha hecho el Partido Socialista están “sesgados” y responden, según sostiene, a un intento de apropiarse de la evolución del empleo en la ciudad autónoma.
El consejero defiende que los datos deben interpretarse con rigor y que el análisis del PSOE se basa en una lectura parcial. Resume su posición en una idea que repite con insistencia, “el dato combate el relato”. A su juicio, el PSOE yerra en la interpretación que hizo ayer sobre el mercado laboral.
Marín sitúa el punto de partida en junio de 2019, cuando el Ejecutivo de Juan José Imbroda dejó el Gobierno tras la llegada de un nuevo Ejecutivo autonómico apoyado por varias formaciones. Entonces, señala, Melilla registraba 24.687 afiliados a la Seguridad Social.
A partir de ahí se abre una etapa de cuatro años en la que el Gobierno de España estaba presidido por el Partido Socialista y el Ejecutivo autonómico también contaba con presencia socialista. Según sus datos, en junio de 2023 la cifra era de 24.663 afiliados. Es decir, una ligera bajada. No solo no creció el empleo, sino que "se destruyó", insiste el consejero.
A partir de julio de 2023, ya con el actual Ejecutivo del Partido Popular al frente de Melilla, Marín asegura que la tendencia cambia. Según expone, la afiliación a la Seguridad Social asciende hasta 26.199 personas, lo que supone un incremento del 6,22% respecto al inicio de la legislatura.
Para el consejero, ese crecimiento está ligado al nuevo modelo económico impulsado por el Gobierno de Imbroda, basado en tres ejes: el desarrollo universitario, el impulso del turismo y la apuesta por la industria tecnológica. “Son políticas que están dando resultados”, afirma. "La pregunta es muy sencilla. Si el Gobierno de España es el mismo, que es el Gobierno sanchista, y en cuatro años, del 19 al 23, no se crea ni un empleo, al contrario, se destruye. ¿Qué es lo que ha cambiado en la ciudad para que aumente el empleo? Pues ha cambiado el Gobierno autonómico".
Marín también pone el foco en las dificultades estructurales que, a su juicio, condicionan la economía de la ciudad. Señala la aduana comercial cerrada, las limitaciones al tránsito de mercancías bajo el régimen de viajeros, las carencias en infraestructuras estatales y lo que considera una falta de implicación del Gobierno central.
“Imaginen si contáramos con un Gobierno de España implicado en resolver estos problemas”, plantea, para sugerir que el crecimiento del empleo podría ser mayor con el apoyo de Feijóo si llega a ser presidente del Gobierno. A su entender, el avance registrado se produce a pesar de esos obstáculos.
En su intervención, el consejero pide al Partido Socialista de Melilla una revisión de los datos. Les insta a reflexionar sobre la evolución del empleo en los años de su gestión autonómica y sobre el papel del Gobierno central en ese periodo. "Llegarán a la conclusión de que ha sido este Gobierno del Partido Popular, el que ha impulsado de nuevo nuestra economía y el que está dando oportunidades a nuestros jóvenes, al conjunto de los melillenses, de poder encontrar un empleo estable en nuestra ciudad".
Marín ha concluido insistiendo en que la conclusión está clara para todos. "Ellos sacarán esa conclusión, seguro, si aplican un mínimo de sensatez. Pero comprenderán que no la harán pública".







