Melilla ha dado un nuevo paso en el proceso de renovación y mejora del servicio público de recogida y tratamiento de residuos con la adquisición de cinco nuevos vehículos destinados a la pre-recogida de basura y a la retirada de enseres, muebles y residuos voluminosos. La operación, adjudicada por un importe de 312.000 euros tras analizar las dos ofertas presentadas al concurso público, permitirá incorporar a la flota municipal vehículos adaptados a las necesidades actuales de esta prestación pública.
Los nuevos camiones deberán estar disponibles y operativos en un plazo máximo de siete meses, según el contrato firmado por la Ciudad con la firma adjudicataria. Se trata de vehículos con una masa máxima autorizada no superior a 3.500 kilos, equipados con carrocería tipo volquete mixto de acero y aluminio y con plataforma elevadora hidráulica trasera. Su función principal será reforzar las labores de recogida, transporte y descarga de enseres y residuos voluminosos en todo el término municipal de Melilla.
La incorporación de estos equipos responde a la necesidad de contar con medios técnicos más modernos para un servicio esencial que la Ciudad tiene atribuido como competencia propia, como es la recogida de residuos sólidos urbanos y, de forma específica, la retirada de aquellos objetos que por sus dimensiones o características no pueden depositarse en los contenedores convencionales.
La nueva dotación permitirá sustituir parte de una flota que actualmente presenta un elevado grado de antigüedad y desgaste. Según la documentación vinculada a este contrato, los vehículos que prestan actualmente estas funciones acumulan un importante número de averías y entradas en taller, circunstancia que reduce la disponibilidad efectiva de unidades y dificulta mantener los niveles de calidad exigidos en un servicio que requiere funcionamiento diario.
Detalles técnicos de la flota
Además, una parte significativa de los camiones existentes no cumple con los estándares más recientes en materia de emisiones contaminantes y seguridad. La Ciudad considera que prolongar su uso más allá de límites razonables supondría mantener una situación poco eficiente tanto desde el punto de vista operativo como ambiental y de prevención de riesgos laborales.
Los cinco nuevos camiones han sido diseñados específicamente para las tareas de carga y transporte de muebles, restos voluminosos y otros residuos que requieren una manipulación diferente a la recogida ordinaria. Cada unidad contará con una carrocería abierta tipo volquete, destinada al transporte de enseres, con una capacidad útil igual o superior a ocho metros cúbicos.
Las cajas tendrán unas dimensiones adaptadas a la circulación y al trabajo dentro de la trama urbana de Melilla. La longitud exterior se situará entre 3.150 y 3.550 milímetros, mientras que el ancho estará comprendido entre 1.900 y 2.000 milímetros, sin superar los límites establecidos por la normativa vigente. La altura interior útil será, como mínimo, de 1.280 milímetros.
Uno de los elementos más relevantes de los nuevos equipos será la incorporación de una plataforma elevadora hidráulica trasera compatible con el sistema de volquete. Este equipamiento facilitará las operaciones de carga y descarga, especialmente en la retirada de muebles y objetos de gran tamaño, reduciendo la necesidad de manipulación manual por parte de los trabajadores.
Mejorar la calidad de vida de los melillenses
La Ciudad Autónoma sostiene que la renovación parcial del parque móvil permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante las necesidades del servicio, reducir los tiempos empleados en las rutas de recogida y aumentar la seguridad de los operarios. La utilización de plataformas elevadoras contribuirá además a disminuir los riesgos ergonómicos asociados al manejo de cargas pesadas o voluminosas.
El contrato forma parte de la estrategia municipal para reforzar los servicios relacionados con la limpieza urbana y la gestión de residuos. La disponibilidad de vehículos más eficientes permitirá también reducir el consumo energético y las emisiones asociadas a la actividad, en línea con los objetivos de mejora ambiental y sostenibilidad.
La adquisición de los cinco camiones se plantea, por tanto, como una actuación vinculada directamente al interés público, puesto que la mejora de los medios materiales destinados a la recogida de residuos afecta a la salubridad de los espacios urbanos, la protección del entorno y la calidad de vida de los ciudadanos.
La flota ahora renovada estará preparada para afrontar un uso intensivo diario y adaptada a las particularidades de una ciudad con una configuración urbana que exige soluciones ágiles para la prestación de servicios. Supondrá además una mejora significativa al incorporar unidades modernas que permitan reducir los problemas derivados del envejecimiento del parque móvil y avanzar en la gestión de residuos de forma más eficiente, segura y sostenible en Melilla.








