La Ciudad Autónoma de Melilla ha puesto en marcha una nueva convocatoria de ayudas económicas destinadas a personas con enfermedades neurológicas graves y a sus familias, una iniciativa que el Gobierno local define como una “obligación moral y de justicia social”. Así lo anunciaron en la mañana de este viernes el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y la consejera de Bienestar Social y Salud Pública, Randa Mohamed, en una rueda de prensa conjunta en la que detallaron el alcance, los beneficiarios y el procedimiento de esta línea de subvenciones, ya publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad.
Las ayudas, que podrán alcanzar un máximo de 18.000 euros por solicitud, cuentan con una dotación presupuestaria inicial de 300.000 euros y están dirigidas a cubrir gastos directamente relacionados con el cuidado, la rehabilitación y la atención de personas afectadas por patologías neurológicas graves, como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el ictus, el Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas de carácter severo.
Una convocatoria ya publicada y abierta hasta el 31 de diciembre
Durante su intervención, el presidente de la Ciudad subrayó que el objetivo principal de la comparecencia era informar públicamente de la apertura de esta convocatoria y animar a las familias afectadas a presentar sus solicitudes cuanto antes.
“Lo que se trata es de que las personas, las familias que tengan algún problema de este tipo en la ciudad, vean el Boletín Oficial de la Ciudad, donde están publicadas las condiciones, y que se presenten ya”, señaló Imbroda, quien recordó que el plazo permanecerá abierto hasta el próximo 31 de diciembre.
El presidente insistió en que cuanto antes se presenten las solicitudes, mejor será para poder tramitar y conceder las ayudas dentro del ejercicio presupuestario actual. “Hay tiempo suficiente para poder presentarse y para que nosotros podamos otorgar esa ayuda, que es muy interesante”, afirmó.
"Una obligación moral"
Por su parte, la consejera de Bienestar Social y Salud Pública, Randa Mohamed, puso el acento en el carácter social y humano de la medida, más allá de su dimensión administrativa.
“No es solo un trámite administrativo que queremos cumplir, esto es una obligación de partido y una obligación de gobierno”, afirmó, recalcando que se trata de responder a situaciones de extrema vulnerabilidad que viven muchas familias melillenses.
La consejera reconoció que las enfermedades neurológicas graves generan escenarios “límite”, tanto desde el punto de vista emocional como económico, y que en muchos casos se trata de situaciones sobrevenidas para las que las familias no están preparadas. “Sabemos que en Melilla muchas familias viven ahogadas por la carga que supone tener a una persona con una enfermedad neurológica grave”, explicó.
En este contexto, Mohamed quiso trasladar un mensaje directo a los afectados: “Como gobierno queremos decirles que estamos con ellos, que lo hemos estado siempre y lo seguiremos estando”.
Mejorar la calidad de vida
La consejera destacó que estas subvenciones no deben entenderse únicamente como una aportación económica, sino como una herramienta orientada a mejorar la calidad de vida de los enfermos y de sus cuidadores.
“Estas ayudas son una herramienta de dignidad y de justicia, pensadas para mejorar la calidad de vida de las familias”, señaló, añadiendo que el objetivo último es facilitar la atención, fomentar la autonomía personal y garantizar el descanso imprescindible de quienes ejercen el papel de cuidadores.
En muchos casos, recordó, los cuidadores son familiares directos que asumen una carga diaria muy intensa. “Hay personas que no se pueden permitir un respiro familiar, no se pueden permitir ser independientes de la persona enferma”, subrayó.
Beneficiarios
La convocatoria está dirigida a cualquier persona residente en Melilla que padezca una enfermedad neurológica grave. Entre los supuestos más habituales, la consejera citó la ELA, el ictus, el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas que supongan un deterioro importante de la autonomía personal.
Mohamed incidió especialmente en la dureza de la ELA, calificándola como una de las realidades más complejas desde el punto de vista sanitario y familiar, aunque dejó claro que no se trata de una ayuda exclusiva para una sola patología. “En general, cualquier enfermedad que suponga un trastorno neurodegenerativo importante puede ser objeto de estas ayudas”, afirmó.
Ayudas adaptadas
Uno de los aspectos clave de la convocatoria es su carácter individualizado. Las ayudas están diseñadas para adaptarse a la realidad concreta de cada enfermo y de cada familia, teniendo en cuenta sus necesidades específicas.
Entre los gastos subvencionables se incluyen la asistencia personal para facilitar la autonomía, el acceso a la educación, al empleo o a la formación, así como servicios de acompañamiento y apoyo prestados por entidades acreditadas. Estos servicios permiten ofrecer un respiro familiar a los cuidadores, uno de los objetivos prioritarios de la medida.
También se contemplan tratamientos de rehabilitación no cubiertos por otras ayudas, los gastos de transporte necesarios para acudir a dichos tratamientos y cualquier otro gasto que un profesional sanitario considere imprescindible para la rehabilitación o el bienestar del enfermo.
Hasta 18.000 euros por solicitud
La cuantía máxima de la ayuda por beneficiario será de 18.000 euros, con una dotación total de 300.000 euros para este ejercicio. Según explicó la consejera, se trata de fondos que llegarán directamente a las familias.
“Sabemos que detrás de cada euro hay una historia, un rostro y una familia que espera esta ayuda”, afirmó Mohamed, justificando así la decisión de conceder las subvenciones mediante un régimen de convocatoria directa y no por concurrencia competitiva.
“No se trata de competir por un recurso escaso, sino de que llegue la ayuda que se necesita en la mejor medida posible a todas las familias”, añadió.
Procedimiento sencillo
Tanto el presidente como la consejera destacaron que se ha trabajado para simplificar al máximo el procedimiento administrativo. Las solicitudes podrán presentarse a partir del día siguiente a la publicación oficial, a través de cualquiera de las vías previstas por la ley.
“Queremos que sea un proceso accesible, sencillo y rápido”, explicó Mohamed, consciente de que las familias afectadas no disponen de tiempo ni recursos para afrontar trámites burocráticos complejos.
Imbroda añadió que se ha eliminado buena parte de la carga administrativa y que será suficiente con un informe técnico de los especialistas o facultativos para acreditar la situación del solicitante. “No va a haber más tribunales ni más filtros, va a ser mucho más rápido”, aseguró.
Efecto retroactivo
Otro de los aspectos destacados de la convocatoria es su efecto retroactivo. Las familias que ya tengan un cuidador contratado o hayan asumido gastos relacionados con el cuidado del enfermo durante el año podrán justificarlos y optar a la subvención.
“No solo es una ayuda de cara al futuro, sino que también se podrá cobrar por lo que ya se ha gastado durante el año”, explicó la consejera.
Además, el presidente de la Ciudad garantizó la continuidad de esta línea de ayudas en los próximos ejercicios presupuestarios. “Cuando lanzamos una ayuda de este tipo no lo hacemos para una sola vez. Ya lo pensamos para el futuro”, afirmó Imbroda, asegurando que en 2026 volverá a incluirse esta partida en los presupuestos.
Durante la comparecencia, Imbroda hizo un llamamiento expreso a los medios de comunicación para que contribuyan a difundir la convocatoria y lograr que llegue al mayor número posible de familias melillenses.
“Se trata de que nos ayuden a publicitar que a partir de mañana se abre la posibilidad de presentar solicitudes. Son familias que necesitan ayuda y nosotros estamos dispuestos a dársela”, concluyó el presidente.
En definitiva, las puertas de la Consejería de Bienestar Social, de los servicios sociales y de los centros de atención permanecerán abiertas para orientar y acompañar a los solicitantes durante todo el proceso, con el objetivo de que ninguna familia quede fuera por falta de información o apoyo administrativo.







