El Colectivo Ecologista Guelaya ha celebrado la declaración de impacto ambiental desfavorable que el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) publicó el pasado martes en el BOE para el proyecto de ampliación exterior del puerto de Melilla, una resolución que el colectivo considera un respaldo íntegro a los argumentos que lleva años defendiendo contra lo que califican de "pelotazo de infraestructuras".
El expediente, en tramitación desde 2018, fue resuelto el 27 de mayo por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental. El proyecto contemplaba la construcción de una explanada de 25 hectáreas protegida por un dique de 2.400 metros y dragados de 5,7 millones de metros cúbicos, con un plazo de ejecución previsto de cuatro años.
El Miteco concluyó que las medidas propuestas por la Autoridad Portuaria no ofrecían garantías suficientes para evitar un daño significativo e irreversible sobre la Patella ferruginea, especie en peligro de extinción catalogada como la más amenazada de las costas rocosas del Mediterráneo occidental. El dique noreste del puerto de Melilla alberga más de 24.000 ejemplares, lo que convierte a la ciudad en uno de los escasos lugares del mundo donde la especie mantiene una población reproductora viable.
Guelaya recuerda que presentó alegaciones a los dos proyectos de ampliación que la Autoridad Portuaria impulsó desde 2013, advirtiendo tanto de su inviabilidad económica como del riesgo ambiental para la lapa. En el primer proyecto, presupuestado en 200 millones de euros, el colectivo alertó de que las explanadas de contenedores quedarían vacías por el progresivo cierre de la frontera con Marruecos. En el segundo, presupuestado en 300 millones y justificado en el traslado de la planta de Endesa, denunció además que el canal de aguas muertas previsto para preservar la especie habría provocado su muerte, al privarla del oleaje que necesita para sobrevivir según la Estrategia Nacional de Conservación de la especie.
El colectivo también ha criticado las declaraciones del consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, quien rechazó el diagnóstico del Miteco y defendió que la legislación ambiental debería adaptarse a las condiciones específicas de cada territorio. Desde Guelaya consideran que esa postura equivale a acatar la ley solo cuando resulta conveniente, y subrayan que la resolución ministerial protege tanto el patrimonio natural como el dinero de los contribuyentes.









Me estaba extrañando que no apareciese Guelaya. Mucho, mucho. Pero más me extraño que no dijesen ni mu cuando durante 4 años el parque Lobera fue desatendido tanto que perdió la mayor parte de su masa forestal. Y Guelaya en silencio. Guelaya y el puerto , está sabrán explicarla bien supongo.
Hay más indigentes mentales que perros descalzos.