El coste de la vida en Melilla ha continuado al alza durante la primera mitad de 2026. Y eso es así porque el Índice de Precios de Consumo (IPC) ha acumulado un incremento del 2,1% entre enero y junio en la ciudad, mientras que la inflación interanual se sitúa en el 2,8%, después de que los precios aumentaran un 0,6% solo en el mes de junio.
La evolución del IPC pone de manifiesto que el encarecimiento de determinados servicios básicos y del transporte sigue ejerciendo una presión importante sobre los presupuestos de los hogares melillenses, aunque otros grupos de consumo, como el vestido y el calzado o las actividades recreativas, han contribuido a contener parcialmente esa inflación.
El transporte vuelve a ser el apartado que registra el mayor incremento acumulado desde comienzos de año. Sus precios han aumentado un 6,9% en apenas seis meses y un 7,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Solo en junio experimentó un nuevo crecimiento del 0,7%, consolidándose como el principal motor de la inflación en Melilla.
Dentro de este grupo destacan especialmente los gastos asociados a la utilización de vehículos personales, que acumulan una subida del 15,7% en lo que va de año y del 17,9% en términos interanuales. También aumentan los servicios de transporte de pasajeros, cuyos precios crecieron un 6,9% durante junio y un 2,3% desde enero.
Otro de los grandes responsables del aumento del coste de la vida es la vivienda, según el informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El grupo de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumula una subida del 1,3% en el primer semestre y del 3% en comparación con junio de 2025, tras registrar un fuerte incremento mensual del 4,1%.
El principal impulso procede del suministro de electricidad, gas y otros combustibles, cuyos precios se dispararon un 13,9% únicamente en junio. En el conjunto del año acumulan un incremento del 3,1% y presentan una subida interanual del 5,6%. También aumentan los costes relacionados con el mantenimiento y reparación de las casas, mientras que los alquileres muestran una evolución mucho más moderada, con un crecimiento del 0,6% desde enero.
Gastos de ocio y en el hogar
Los establecimientos de restauración y alojamiento también continúan encareciéndose. Este epígrafe registra una subida acumulada del 2,7% en lo que va de año y del 4,2% respecto a hace un año, pese a que durante junio descendió un 0,6% como consecuencia del abaratamiento estacional de los servicios de alojamiento. En cambio, los servicios de comidas y bebidas siguen incrementando sus precios y acumulan un alza del 2,3% en el semestre en Melilla.
Los seguros y servicios financieros mantienen igualmente una evolución claramente ascendente. En conjunto han aumentado un 3% desde enero y un 3% en tasa interanual. El grupo de cuidado personal, protección social y otros bienes y servicios también suben un 2,5% entre enero y junio y una inflación interanual del 3,7%.
En el caso del equipamiento del hogar, los precios suben un 1,7% desde enero y un 2,8% en comparación con junio del pasado año. Sin embargo, la evolución es desigual. Mientras los muebles y los artículos textiles acumulan incrementos superiores al 4%, los aparatos domésticos anotan un descenso del 6,8% en el semestre.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas presentan una evolución mucho más moderada que otros grupos. El conjunto de este apartado acumula un ascenso del 1,1% desde enero y apenas un 0,3% respecto a hace un año. Las bebidas alcohólicas y el tabaco también muestran incrementos contenidos este ejercicio con un 0,7%.
Los epígrafes que anotan un descenso
La sanidad registra igualmente un comportamiento estable en la ciudad melillense. Aumenta un 1,2% en lo que va de año y un 3,3% respecto a junio de 2025, aunque durante el último mes experimentó un ligero descenso del 0,4%. Los medicamentos incrementan sus precios un 1% desde enero, mientras que los servicios hospitalarios destacan por una subida anual del 5%.
En sentido contrario, el vestido y el calzado vuelven a ejercer un efecto moderador sobre la inflación. Sus precios acumulan un descenso del 3,1% desde enero y son un 1,9% inferiores a los registrados hace un año. Solo durante junio experimentaron una caída del 2,3%, coincidiendo con el inicio de la campaña de rebajas.
También las actividades recreativas, deportivas y culturales presentan un comportamiento contenido. Aunque en junio aumentaron un 2,5%, el balance del primer semestre refleja una ligera caída del 0,4%, mientras que la inflación anual se limita al 0,5%.
Por su parte, la enseñanza permanece prácticamente congelada. Sus precios no han variado durante el primer semestre y la tasa interanual se sitúa en el 1,4%, manteniendo la estabilidad habitual de este epígrafe lo largo del curso académico.








