Asbanor continúa desarrollando una nueva edición de su Escuela de Verano, un campamento que combina música, actividades al aire libre y conciliación familiar. Como cada semana, los participantes disfrutan de jornadas en espacios como el parque Hernández, la playa o los chorros de agua de la explanada de San Lorenzo, donde combaten las altas temperaturas mientras mantienen el contacto con el entorno natural.
Cada viernes supone además el final de una nueva semana de campamento para muchos de los asistentes, ya que la inscripción puede realizarse por semanas independientes. Habitualmente, el cierre llega con un pequeño concierto frente a las familias, en el que los niños muestran parte del trabajo realizado durante los días previos en las instalaciones. Sin embargo, este viernes la despedida fue diferente y el broche final consistió en una actividad al aire libre en la plaza multifuncional, una de las propuestas que también forma parte de la programación semanal aunque el hilo conductor de la propuesta de verano sea la música. Tras ella, los participantes recibieron sus diplomas de participación en la Escuela de Verano de la asociación.
La iniciativa, que cumple su tercera edición consecutiva, comenzó el pasado 22 de junio y permanecerá activa hasta el 31 de julio. Está dirigida a niños y niñas de entre 3 y 15 años y se desarrolla en la Escuela de Música de la asociación, en horario de 9.00 a 14.00 horas. Como principal novedad, este verano también incluye la semana de Feria, una ampliación incorporada para responder a la demanda de numerosas familias.
Durante estas semanas, el centro trabaja con grupos de hasta 25 participantes, atendidos por un equipo de siete monitoras que se organiza por turnos. El número de profesionales presentes se adapta a las actividades previstas: en las jornadas de playa participa todo el equipo para reforzar la supervisión, mientras que en las actividades habituales en el interior de las instalaciones suelen coincidir entre cuatro y cinco monitoras.
El objetivo principal sigue siendo ofrecer un verano diferente, en el que los niños disfruten de las vacaciones sin perder el contacto con la música, mientras apoyan la conciliación familiar en estos meses de verano. Así, la música sigue siendo el eje de la programación y los alumnos que ya estudian un instrumento continúan practicando durante el verano mediante propuestas diferentes a las del curso, como la formación de pequeños grupos de cámara con compañeros de distintas especialidades.
Aunque la mayoría de los asistentes pertenecen a la Escuela de Música de Asbanor, el campamento está abierto a cualquier niño o niña. De hecho, cada verano aumenta el número de participantes que nunca habían tenido contacto con la escuela ni con la formación musical. Para ellos supone una primera toma de contacto con este ámbito. Durante estas semanas de campamento conocen las instalaciones, al profesorado y el funcionamiento del centro, algo que facilita posteriormente su incorporación al curso ordinario para quienes deciden continuar su formación en septiembre.
Desde su creación, la Escuela de Verano nació también con un importante componente de conciliación familiar. El horario de 9.00 a 14.00 horas permite a muchas familias compatibilizar las vacaciones escolares con sus obligaciones laborales. En estos momentos, Asbanor mantiene abiertas las inscripciones para los últimos días de julio. En el caso de la programación prevista para la semana de Feria, únicamente quedan dos plazas disponibles para completar el cupo. Además, la asociación mantiene un sistema que permite a las familias ampliar el número de semanas contratadas abonando únicamente la diferencia correspondiente, una medida con la que busca facilitar que quienes deciden prolongar la estancia de sus hijos e hijas una vez iniciado el verano.
Consolidada ya en su tercera edición, la Escuela de Verano de Asbanor continúa apostando por una propuesta en la que la música sirve de hilo conductor para unas vacaciones en las que tienen cabida el aprendizaje, las excursiones, la danza, la convivencia y el contacto con la naturaleza, manteniendo siempre un enfoque abierto tanto a los alumnos del centro como a cualquier niño o niña que quiera participar.








